Desde que Thomas Tuchel llegó al banquillo Blue, el Chelsea se convirtió en un equipo totalmente distinto. Hoy, ven recompensado su esfuerzo al clasificarse a la final de la Champions League luego de derrotar al Real Madrid 2-0 en Stamford Bridge (3-1 global), en partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la edición 20/21.

El obligado a buscar el gol era el conjunto merengue, que con el 1-1 de la ida necesitaba por lo menos un tanto para aspirar a la clasificación. El inicio del partido fue bastante parejo y ambos equipos buscaron oportunidades para encontrar el área rival.

Cuando mejor jugaba el Madrid, los Blues se encontraron con el gol. Corría el minuto 27′ cuando un robo de balón de Kanté culminó con una definición elevada de Havertz, la cual se estrelló en el travesaño; sin embargo, Timo Werner estuvo atento para el rebote y se reencontró con el gol en un momento clave para su equipo.

El resto del primer tiempo vio a un conjunto merengue sorprendido, pero que jamás bajó los brazos. Benzema estuvo cerca de empatar con un cabezazo pero se topó con la figura de Edouard Mendy en dos ocasiones. El marcador ya no se movió y el Chelsea lo ganaba 1-0 al medio tiempo.

La segunda mitad fue toda para los locales. Aprovecharon su mejor condición física y buscaron hacer daño por la vía del contragolpe. Havertz tuvo las más claras, pero no fue capaz de concretar alguna de sus oportunidades. Aunado a eso, Thibaut Courtois estaba en plan grande y fue una auténtica muralla, rechazando todos los balones que iban hacia su portería.

Con la presión encima, al 80′ el Madrid decidió apostarlo todo al empate. Pero se encontraron con un N’Golo Kanté con tres pulmones y nuevamente en un robo de balón, terminó dando el pase que liquidó la serie. Al 85′ presionó la salida del Madrid y recuperó la pelota, sirviendo para Pulisic que a la postre encontró a Mount en el área chica y el inglés definió con contundencia para el 2-0 local.

El gol fue un auténtico balde de agua fría para el conjunto dirigido por Zidane, que ya no pudo reaccionar y así se despidió del sueño de la catorceava orejona de su historia. Por su parte, el Chelsea vuelve a una final de UCL desde aquella ganada en el 2012 ante el Bayern Munich, en una de las mayores sorpresas de la temporada.

Curiosamente, este fin de semana Manchester City y Chelsea jugarán en la Premier League, en un presagio de lo que será la final en Estambul del 29 de mayo.

Por: Saúl Rodríguez / @Saul_RodG