Por: Daniel Gallegos / @DanGallegos12
Por primera vez en la campaña, el piloto de Red Bull, Max Verstappen, ha logrado batir al equipo campeón del mundo proclamándose con la pole position en un sábado de clasificación y justo ha llegado en el último evento de la temporada celebrado en los Emiratos Árabes Unidos. Bottas acompañará al neerlandés en la primera fila, mientras que Lewis Hamilton solamente pudo conseguir la tercera posición en su regreso a las acciones tras contagiarse de COVID-19.
Mucho se sufrió por la incertidumbre que generó la cancelación del Gran Premio de Australia en marzo pasado, los estragos que la pandemia iba dejando a su paso eran cada vez más gigantescos con la suspensión de las primeras ocho carreras, hasta que la F1 en conjunto con la FIA se las arreglaron para que en este 2020 se tuviera campeonato de la máxima categoría del automovilismo, mismo que este fin de semana concluye con el Gran Premio de Abu Dhabi.
Pese a que ambos campeonatos ya se encuentran decididos desde Turquía, aún hay mucho en juego en esta última carrera, por ejemplo la batalla entre Valtteri Bottas y Max Verstappen, el finlandés lleva una ventaja de 16 puntos sobre el hombre de Red Bull, por lo que le basta terminar en cuarta posición en carrera para asegurar el subcampeonato.
También el tercer puesto en el mundial de constructores sigue abierto para tres contendientes, Racing Point lidera con 194 unidades, diez más que las 184 de McLaren, mientras que Renault aún está matemáticamente en la pelea, aunque con un déficit de 22 puntos, necesita una proeza de sus dos pilotos para ganar la batalla.

Por último, la lucha por ser el mejor del resto en el campeonato de pilotos se ha cerrado a únicamente dos contendientes, con el histórico triunfo en Sakhir, Sergio Pérez pudo colocarse adelante de Daniel Ricciardo en el clasificador; el australiano necesita subirse al podio para poder tener oportunidad de combatir por esa cuarta posición, a expensas de lo que haga el mexicano, que largará en la cola de la grilla de partida por una penalización por cambio en la unidad de potencia.
