Este martes por la mañana nos enteramos de una noticia que sacudió el mundo futbolístico, pues, Greg Clarke, quien hasta día de ayer era el presidente de la FA (Federación Inglesa), ha decidido dimitir de su cargo.

La razón de su renuncia, el mandatario hizo comentarios racistas y homofóbicos a jugadores de diversos orígenes étnicos. Era presidente desde el 2017.

A pesar de que presentó sus disculpas públicamente por lo que había comentado, no fue suficiente pues el daño ya estaba hecho. Así que tomó la decisión de dejar el cargo que le correspondía.

Las palabras que dijo, fueron «Coloured people», refiriéndose a una persona de color, y dicho así, en Inglaterra es considerado una ofensa. Por la otra oración por la que se le fue cuestionado, fue cuando se refirió a que “Ser gay es un estilo de vida”, lo que por muchos fue tomado como ofensa.

“Podemos confirmar que Greg Clarke ha renunciado a su cargo de presidente”, decía el comunicado oficial de la Federación Inglesa. “Peter McCormick asumirá el cargo de presidente interino de la FA con efecto inmediato y la Junta Directiva comenzará el proceso de identificación y designación de un nuevo presidente a su debido tiempo”, afirmaban.

Decían también que están comprometidos a que no vuelvan a suceder situaciones así, con las palabras “Promover la diversidad, abordar la desigualdad y plantear todas las formas de discriminación en el juego”

Por más campañas que exista, castigos, disculpas, etc. son temas que muy desafortunadamente tardarán en desaparecer, y hacen que un deporte tan hermoso como lo es el futbol, tenga su lado “malvado”, solo queda seguir luchando por la igualdad de todos los jugadores y aficionados.