Por Samantha Vasquez @SamVasquezA

Luego de una carrera llena de banderas rojas y relanzamientos de carrera con accidentes, el piloto neerlandés logró obtener la victoria en el circuito de Melbourne acompañado de Lewis Hamilton y Fernando Alonso en el podio. 

El Gran Premio de Australia brindó un espectáculo que incluso superó las expectativas de los espectadores de una carrera emocionante con incidentes desde la primera vuelta hasta el final de la carrera con coche de seguridad

La carrera dió inicio con una buena salida de George Russell quien al salir segundo, durante la primera curva logró quitarle la posición al Red Bull de Max Verstappen, quien, por detrás del británico se enfrentaba al ataque de Lewis Hamilton y Carlos Sainz. 

A sólo unos metros de los líderes, Charles Leclerc y Lance Stroll protagonizan el primer toque, donde la rueda trasera del Ferrari del monegasco impactó con la rueda delantera del Aston Martin, lo cual envió a Leclerc a la zona de grava sin capacidad de volver a la carrera, obligándolo a abandonar. 

Para la vuelta 7, Alex Albon quien se encontraba en octavo, protagonizó el segundo incidente en pista en el sector dos, donde en una de las curvas perdió el control del auto y terminó chocando contra el muro en la zona de seguridad perdiendo el alerón delantero y dejando una bandera amarilla a su paso. 

A esto, pilotos como Russell quien se encontraba líder y Sainz quien estaba en quinto, entraron a pits para cambiar a neumáticos al compuesto blando, sin embargo, unos segundos más tarde, la FIA anunció una bandera roja y el paro total de la carrera. 

Luego de unos minutos, para la vuelta 10, se reinició la carrera desde la línea de salida, sin embargo, en la vuelta de preparación tras el auto de seguridad, hubo un incidente de menor magnitud cuando los autos de Alfa Romeo pretenden rebasar a los autos delanteros causando que los autos que se encontraban detrás tuvieran que frenar. 

Para el reinicio de la carrera, nuevamente hubo incidentes, donde si bien los líderes tuvieron una buena salida, por detrás. Nick Devries tuvo un toque con el monoplaza de Ocon, lo que al igual que a Leclerc, lo impulsó fuera de la pista.

Dos vueltas más tarde, Hamilton y Verstappen trajeron la nostalgia hacia la parrilla al británico encontrarse, por primera vez en mucho tiempo, como líder de carrera; sin embargo, el Red Bull de Verstappen logró rebasar con facilidad, quitándole el liderato a Hamilton. 

Para las siguientes vueltas, Russell, Gasly y Stroll se encontraban en una batalla por el cuarto lugar, donde el Mercedes parecía tomar la posición, no obstante, vueltas más tarde, en la 18, el motor comenzó a incendiarse lo que obligó al británico a parar el auto y abandonar la carrera; dejando con él un virtual safety car. 

Una vez que la bandera en pista fue verde, los pilotos comenzaron nuevamente a atacar unos a otros, especialmente Checo Pérez, quien para ese punto ya había logrado avanzar al noveno puesto, a pesar de haber comenzado último y su siguiente objetivo era cerrar la distancia de cinco segundos con el auto de Norris, donde para la vuelta 44 pudo alcanzarlo y tomar la octava posición.

Para la vuelta 54 de 58, Kevin Magnussen protagonizó el incidente que definió los resultados finales, donde durante el sector uno, tomó muy abierta una de las curvas y terminó golpeando el muro con la llanta trasera causando que terminara sin el neumático y que se rompiera la suspensión del auto, dejando consigo una bandera roja y por segunda vez en la carrera, se diera un paro total. 

Así, unos minutos más tarde se reanudó la carrera nuevamente desde la línea de salida, sin embargo, esta vez el reinicio implicó una lista de accidentes que dejó fuera a varios pilotos. 

La carrera volvió a dar inicio, sin embargo, durante la primera curva, Carlos Sainz y Fernando Alonso tuvieron un toque que ocasionó que el Aston Martin de Alonso quedara último en la carrera. 

Metros más tarde, en otra de las curvas, Pierre Gasly realizó maniobras que obligaron a Checo Pérez salir de pista para evitar colisionar con el francés, no obstante, Gasly se cruzó en la trayectoria de su compañero de equipo, Esteban Ocon y ambos pilotos colisionaron con el muro, dejando por tercera vez una bandera roja. 

Simultáneamente en la parte de atrás de la parrilla, Nyck Devries y Logan Sargeant tuvieron un toque, donde el estadounidense golpeó la parte trasera del Alpha Tauri del neerlandés y ambos pilotos terminaron en la grava y fuera de la carrera. 

Luego de un tiempo de deliberación de la FIA, decidieron que los autos volverían a correr en pista con el mismo orden anterior al último reinicio de la carrera, a pesar de que algunos pilotos habían perdido y ganado posiciones. Por lo que la parrilla de salida se conformó por: Verstappen, Hamilton, Alonso, Sainz, Stroll, Perez, Norris, Hulkernberg, Piastri, Zhou y Tsunoda. 

A pesar de ello, y en vista de que falta una vuelta para el término de la carrera, los autos salieron a pista por detrás del safety car, terminando así la carrera con los resultados casi de la misma manera que la posición del reinicio. Con excepción de Carlos Sainz, quien tuvo una penalización de cinco segundos por el incidente con Alonso, lo cual lo dejó fuera de los puntos en esta carrera. 

Así, el podio lo conformó Verstappen, Hamilton, quien después de mucho tiempo volvió posicionarse al frente de la parrilla, y Alonso, completando un podio donde el trío de pilotos ya había sido campeón del mundo. La vuelta rápida se la llevó Checo Pérez junto con el título de Piloto del día luego de iniciar último y terminar quinto. 

De esta forma, el gran circo nuevamente dió un espectáculo digno de la categoría, donde en cualquier segundo se deciden los resultados de una carrera llena de drama e incidentes, mostrando nuevamente un deporte emocionante y competitivo.