
Por Andrés Arreola
Puebla, Pue.- Hace aproximadamente dos años, un 9 de diciembre de 2020 y tras la salida de Juan Reynoso del banquillo poblano, apareció Nicolás Larcamón: Un joven entrenador con breve paso en Sudamérica y desconocido por la mayoría en México sería el encargado de la dirección técnica del Club Puebla.
Dudosos, los aficionados esperaban algo cercano al Repechaje conseguido el torneo anterior con Reynoso, en el que echaron a Rayados para posteriormente caer ante León en Cuartos de Final. Con los antecedentes claros, el Clausura 2021 sería la primera prueba del técnico argentino y resultaría en ‘amor a primera vista’; pues el equipo a pesar de altas y bajas diversas, aumentó las expectativas y mostró un juego que sorprendió a toda la Liga MX. Por supuesto, los más ilusionados eran los propios aficionados poblanos. De inicio a fin. Del primer día al último.
PRIMER TORNEO
Los primeros seis meses fueron miel sobre hojuelas: 7 victorias, 7 empates y únicamente 3 derrotas llevaron a la franja a su segundo mejor récord de puntos en torneos cortos y a ocupar la tercera posición general. Por formato, avanzaron directamente a una sorpresiva y bien aceptada Liguilla en la que siguieron haciendo historia, superando a Atlas en Cuartos de Final por posición en la tabla. La eliminación llegó cuando cayeron derrotados 1-3 en el global por Santos, ya en semifinales, instancia que no pisaban desde 12 años atrás.
SEGUNDO TORNEO
Ya con la experiencia previa de Liguilla, con el segundo aire de muchos futbolistas y el descubrimiento de otros más que potenciaron su nivel y el sistema de juego, Larcamón llegó nuevamente a Fase Final en el Apertura 2021. 6 victorias, 6 empates y 5 derrotas lo ubicaron en la séptima posición con 24 puntos. Esta vez, le tocó Repechaje y fue ahí que eliminaron a Chivas en una épica tanda de penales, en el Estadio Cuauhtémoc. El alto, en esa ocasión, lo puso Léon, que avanzó a semifinales tras derrotar a Puebla 3-2 en marcador global.
TERCER TORNEO
El ahora penúltimo torneo del ‘Larcamonismo’ en Puebla tampoco fue malo e incluso fue mejor que el anterior: 7 victorias, 5 empates y mismo número de derrotas los colocaron en la quinta posición, quedando fuera de Liguilla directa por un gol de diferencia con América (4º general). En Repechaje enfrentó al ‘hermano’, Mazatlán, y avanzó en penales para ahora sí, enfrentarse a América a Ida y Vuelta en Cuartos de Final. El futbol desplegado por la franja y la corta distancia estadística en el torneo regular hacían pensar que una eliminación azulcrema no sería una rotunda locura.
Llegó el momento y, a pesar del empate a un gol en casa, Puebla apenas cayó 3-2 en el Azteca y no consumó la hazaña. Una vez más, los Cuartos de Final fueron la pared que los detuvo.
Al término del Clausura 2022 los rumores en torno a la salida de Nicolás a equipos con mayor presupuesto o protagonismo no dejaban de aparecer. Fue ahí cuando en palabras más, palabras menos, dio a entender que seguiría al menos un torneo más al frente, pues la identidad, la cercanía al éxito, el famoso ‘laburo’ y la conexión con la afición lo hacían sentir más cerca del objetivo. Convencido estaba de poder lograr más que lo hasta aquí expuesto.
ÚLTIMO TORNEO
Llegó el Apertura 2022, el torneo más bajo en cuanto a rendimiento y números: 4 victorias, 10 empates y 3 derrotas colocaron a la franja dentro de los primeros ocho, pero con la principal duda en el desarrollo del juego, pues lesiones y bajas de Aristeguieta, Ferrareis, Parra, Fernández, etc, convirtieron todo en fragilidad. Incluso, de los 10 empates, en 6 perdieron la ventaja inicial. Aún así, con Larcamón en el banquillo, jamás salieron de los ocho primeros.
Tras los 22 puntos sumados, una vez más en la Angelópolis, Puebla consumó la hazaña y eliminó a Chivas en penales para acceder a Liguilla. Es aquí donde, tal vez, comenzó el fin de todo. A pesar de creer que era tiempo de revancha por la eliminación pasada, uno de los ‘Américas’ con mejor juego en fase regular de toda la historia demostró totalmente lo contrario. Una goleada, una humillación histórica de 11 goles a 2 dejó sin oportunidad ni aliento a los poblanos, que sufrieron una nueva eliminación en Cuartos de Final.
Nicolás Larcamón, como comentamos antes, sintió que más era posible y no fue así. Ahora, a mitad de sus vacaciones, acudió a las oficinas del club para, de su parte, desvincularse sin expresar más que razones familiares y personales: Un hijo en argentina, otro por nacer, dos años exigentes deportivamente tras una terrible pandemia y, finalmente, un resultado inolvidable en contra. Nada de un nuevo proyecto con otro equipo, aún. Además, según reportes al interior del club, a pesar de no tener equipo existe una cláusula que algún equipo deberá pagar si quiere tenerlo en sus filas en los próximos 6 meses, y es una cláusula nada baja.
Mención especial al fenómeno afición, que renació con Larcamón. La pasión nunca se va de los verdaderos enfranjados, pero la ILUSIÓN que construyeron los ‘Larcaboys’ en los últimos años, deberá continuar pues no se veía desde hace mucho y no será sencillo sin un buen trabajo en cancha. Puebla merece seguir con esa ‘identidad’, pero dependerá de decisiones, de quién tome al equipo y, como cada seis meses: del armado de plantel.
¿Podrá Puebla seguir compitiendo en los mejores ocho de la Liga MX con el técnico que venga?
