Por Jorge A. Rodríguez Fernández
La goleada que recibió anoche la selección mexicana femenil no ha dejado de generar ecos. Y es que luego del 0-3 que Haití le propinó al combinado de mexicanas en Nuevo León; las posibilidades de la selección nacional se han visto tan disminuidas, como el propio ánimo que rodea al contexto local de este premundial, en el que las cosas no han salido como se planeó y esperó.
Y aunque los factores que inciden han empezado a analizarse, la palabra que más se acerca a describir lo ocurrido es la de “Fracaso”, dado el proceso que está de fondo y sustenta el proyecto que está a punto de terminar sin resultados positivos. Pues pese a los cuestionamientos que la gestión administrativa puede recibir, lo deportivo está en primer plano de la crítica.
Primeramente, porque lo mostrado en el terreno de juego habla por sí mismo. Ya que la selección ha recibido cuatro goles en dos partidos, acumula apenas cinco remates a puerta y acumula un número considerable de faltas cometidas y tarjetas percibidas; pese a haber dominado la tenencia de la pelota, con un alto número de pases con una efectividad igualmente alta.
Estadísticas que hablan más de falta de contundencia, de gol y de cierta frustración, que de funcionamiento deficiente. Lo que muestra que la comunión del equipo en la parte ofensiva con la dirección técnica no es la adecuada, sobre todo cuando se toma en cuenta la falta de minutos o el poco juego en conjunto que han visto quienes mejor ritmo de gol tienen.
Todo lo anterior y algunos argumentos defensivos como la actuación bajo los tres palos, terminan por apuntalar la crítica contra la dirección técnica que encabeza Mónica Vergara. Pues hasta ahora la estrategia empleada tiene a las mexicanas al borde de la eliminación, ya que necesitan vencer a Estados Unidos y esperar una goleada entre Jamaica y Haití, para entrar al repechaje.
No obstante, y aunque la actuación de los directivos que gestionan administrativamente ha tenido muchos aciertos, como conseguir la sede del premundial en Nuevo León o concertar partidos de preparación aún en medio de la pandemia. Puntos como la designación de la dirección técnica y la situación de desigualdad salarial con el fútbol varonil, los hacen responsables.
Finalmente, la eliminación que puede concretarse el próximo lunes en la cancha de los Tigres de la Autónoma de Nuevo León, servirá para entender que los procesos son importantes y que desatender o posponer el cuidar de cualquier detalle, por pequeño que sea, siempre tendrá consecuencias para un proyecto deportivo que de momento se quedó sin Juegos Olímpicos en 2024.
