Foto: Twitter @AtlasFC

Por Jorge A. Rodríguez Fernández

Para el éxito en el fútbol mexicano lo mismo pueden requerirse cantidades importantes de dinero y talento, que unas buenas dosis de intuición, fortuna y motivación. Sin embargo, el que el entorno que perciba al cambio como una constante favorable, no descarta que la constancia y la paciencia puedan ser artífices del triunfo, sobre todo cuando hoy tenemos el ejemplo del Atlas.

Y es que hace menos dos años el club tapatío separó de su cargo como entrenador a Rafael Puente del Río, para dar paso a la etapa del argentino Diego Cocca. Con quien buscaba trabajar al equipo para evitar el sótano de la tabla porcentual y con ello, las multas que deben cubrir los equipos que terminan últimos en la Liga Mx. No obstante, las cosas no fueron del todo bien.

Luego de la llegada de Cocca al Atlas, en el Apertura 2020 apenas se consiguieron tres victorias y cuatro empates, por siete derrotas que hundieron a los “zorros”. Situación que comprometió el inicio del torneo Clausura 2021 con Cocca al frente del equipo, aunque la paciencia de la directiva rindió sus frutos, pues al finalizar el torneo los “rojinegros” se clasificaron a la liguilla.

Y aunque entonces el desempeño del club jalisciense no trascendió, las nueve victorias y los cuatro empates, eclipsaron las siete derrotas, dando a Cocca y a su plantel una perspectiva más amplia de lo que se podía lograr. Por lo que el torneo Apertura 2021 fue el escenario para que el Atlas potenciara el sistema con el que el estratega argentino tanto ha conseguido.

De esta manera los “rojinegros” alcanzaron su primera final en poco más de dos décadas, en la que además obtuvieron su segundo campeonato, rompiendo una sequía de casi setenta años sin levantar el título de liga. Por lo que la labor de Diego Cocca al frente del Atlas fue por demás notoria, guiando a sus jugadores a diez victorias y siete empates, además de seis derrotas.

Y aunque podría parecer que la historia del timonel argentino y los “zorros” está escrita, el presente torneo los tiene de vuelta. Tras calificar a la liguilla en tercer lugar, los dirigidos por Cocca disputan su tercera fiesta grande consecutiva y han llegado nuevamente a la final; luego de sus nueve victorias, siete empates y cinco derrotas, más los dos resultados que se acumulen.

Así, la relación entre Atlas y Cocca se fortalece gracias a la simbiosis que tanto el técnico, como el club, han trabajado y conseguido juntos. Pues más allá de los buenos resultados, están las ideas detrás, entre las que destaca el consejo que el argentino recibió del histórico César Luis Menotti quien le dijo: «Lo primero, cada cosa en su lugar; el inodoro en el baño, la cama en el cuarto».

Mismo consejo que Diego afirma haber entendido y aplicado para el funcionamiento de su dibujo táctico (5-3-2), el cual parte del orden defensivo y evoluciona pasando por el mediocampo hasta llegar al eje de ataque. Cuestión que evidencia la “conexión” que existe en el equipo, a la cual se refirió el propio Julio Furch, delantero del equipo jalisciense, misma que se une a la confianza.

Finalmente, toda ocasión que el técnico argentino tiene para referirse al momento que atraviesa al frente del Atlas, es motivo para recordar que, pese a las ilusiones y el orgullo, es importante mantener los pies en la tierra. Pues esto les lleva a reconocer el trabajo de otros y aún más, el que hacen dentro de la institución, para mantenerse compitiendo y conquistando nuevos logros.

Y aunque actualmente la situación contractual del estratega no está definida pues su actual convenio vence en el mes de junio. La directiva de los “zorros” confía en que el técnico renovará su contrato con el club, luego de los logros conseguidos durante los últimos meses, y de la final en la que Atlas buscará convertirse en el tercer equipo bicampeón en la historia de los torneos cortos.