Por: Andrés Arreola // Imagen: @TheChampions

Esta noche de martes 12 de abril desde el Estadio Azteca, Cruz Azul recibía a Pumas para definir al primer finalista de la Liga de Campeones de la CONCACAF en la vuelta de las semifinales, encuentro al que los universitarios llegaban con ventaja de dos goles a uno.

ALINEACIONES

ACCIONES

Comenzó a rodar el balón en el Coloso de Santa Úrsula y ambos equipos mostraron de clara manera la postura con la que manejarían el encuentro; Pumas no se echó atrás y Cruz Azul buscó la contra, perdonando en los primeros minutos.

Sin goles y con dos equipos bien plantados en la cancha, pasó la primera media hora de juego y llegó la polémica hasta que un balón pegó en el brazo de Corozo, pero la jugada no fue marcada como penal a favor de los celestes y el compromiso continuó.

Minutos después, como respuesta a los ataques celestes que hacían sufrir a los universitarios, Favio Álvarez filtró un buen balón a Leo López al 32′, quien mandó el balón al fondo de la portería sin que el gol tuviera validez, pues se marcó un milimétrico y polémico fuera de lugar.

Los minutos avanzaban, el medio tiempo se acercaba y el gol no parecía estar por llegar. La ventaja, por el marcador global, se mantenía en Pumas pero se cerraba a una opción: aguantar el empate a cero hasta el final y dejar la serie a ‘gol gana’.

MEDIO TIEMPO

Comenzó la segunda parte del encuentro y última de la serie. 45 minutos separaban a los universitarios de otra final. Al inicio, las jugadas peligrosas llegaban forzadas y no se generó tanta emoción por el miedo a perder el orden y el partido.

Fue hasta una jugada sorpresiva con un latigazo celeste en ataque que a Arturo Ortíz no le quedó de otra que ‘bajar’ a Santiago Giménez, en una jugada que el árbitro interpretó de expulsión por ser último hombre e impedir una jugada manifiesta de gol. Pumas reclamaba una previa falta sobre Diogo por un golpe en la cara que el árbitro decidió ignorar y ahora encararían el encuentro con un jugador menos durante más de media hora (Expulsión al 63′).

Una vez más, el arbitraje sumando a la polémica pues la jugada no fue revisada en el VAR. Con un esfuerzo más y sobreviviendo como bandera, los de Lillini deberían sufrir si querían el pase a la final internacional.

Minutos después, al 73′, el árbitro marcó penal después de un enorme taconazo de Dinenno a Diogo en el que el brasileño recibió falta por Aldrete al interior del área. Tras la decisión, esta jugada sí fue revisada en el VAR y posteriormente fue cancelada la decisión inicial para no conceder la pena máxima en favor del Club Universidad Nacional.

Con menos de diez minutos en el reloj, Talavera atajó de manera fundamental un disparo lejano de Aldrete y volvió a confirmarse como factor clave en el partido al mantener el cero en el fondo.

Finalmente, Cruz Azul no pudo abrir el candado felino con todo y ocho minutos agregados, en los que fue más el tiempo que Pumas se comió minutos que el tiempo de Cruz Azul con el balón generando peligro. También, la afición visitante se hacía escuchar de manera impresionante en las tribunas, alentando a los suyos para aguantar y soportar la presión y tensión final.

En resumen: un gol anulado a favor, un penal anulado a favor, un expulsado durante más de media hora y tiempo de compensación que pocas veces se ve, fueron los ingredientes de una noche más en la que Pumas dejó claro su ADN, grandeza y filosofía para salir victorioso de nueva cuenta ante el otro rival de la ciudad.

De esta manera y empapado en sufrimiento, Pumas vuelve a una final internacional después de 17 años y a la posibilidad de ser campeón después de 11 años. Una vez más, los celestes de Reynoso no pudieron con los auriazules de Lillini. Ahora, Pumas intentará sumar un cuarto título de la zona, tras los conseguidos en 1980, 1982 y 1989. Pumas está en la final de la Liga de Campeones de la CONCACAF.

Pumas ahora puede soñar con el Mundial de Clubes. La ida de la final será en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria en la semana del 26 al 28 de abril y el encuentro de vuelta, para definir al campeón, será en Estados Unidos en la semana del 3 al 5 de Mayo.

Andrés Lillini, un histórico del Club Universidad Nacional: 2 semifinales de liga, una final de Liga y una final de Liga de Campeones de la CONCACAF tras llegar como interino, siendo generador y exportador de talento y explotando al máximo la calidad de una de las nóminas más bajas del futbol mexicano.