La última vez que Ferrari celebró una victoria en la Fórmula 1, Sebastian Vettel era el coequipero de Charles LeClerc, Lewis Hamilton iba camino a conquistar su quinto título mundial y la pandemia ni siquiera era algo que pasara por la cabeza de la humanidad.

Dos años, mucho sufrimiento y horas de trabajo después, la escudería del ‘Cavallino Rampante‘ celebra su mejor inicio de temporada desde el 2010 con un 1-2 de la mano de LeClerc y Carlos Sainz que promete y alimenta la esperanza para los Tifosi, y a la propia escudería de volver a lo más alto de la F1.

Dos años de «reconstrucción» en Maranello

El Gran Premio de Baréin es el resultado de un proceso que Ferrari comenzó a finales de 2019, con una temporada 2020 donde los autos estuvieron lejos de ser competitivos y únicamente registraron dos podios, uno por piloto.

La desastrosa campaña hizo que Ferrari terminara en el sexto lugar del Campeonato de Constructores, más cerca de la séptima posición que de darle alcance a Renault, que terminó un peldaño arriba.

A la postre, Sebastian Vettel abandonó el equipo al finalizar el 2020 y Ferrari apostó por la juventud y experiencia de Carlos Sainz, que venía de tener un gran año en McLaren.

El 2021 sirvió como trampolín para los italianos, que sentó las bases para volver a competir con mejoras que trajeron un total de 5 podios en la temporada y un auto que le permitió recuperar la confianza a la Scuderia alcanzando el tercer lugar del mundial.

Sin embargo, en Maranello declararon abiertamente el querer aprovechar el cambio de reglamentación para enfocarse en desarrollar un nuevo monoplaza el cual le abriera la posibilidad a LeClerc y Sainz de regresar a Ferrari a la pelea por campeonatos.

La presentación del F1-75 llamó la atención por el diseño «radical» de los pontones laterales, y en los tests de pretemporada en Barcelona los números que arrojó el monoplaza fueron más que satisfactorios.

Llegó la segunda ronda de pruebas en Baréin y en Ferrari solo había sonrisas, ya que parecía que el auto era de verdad y no parte del humo que año con año se ve en la Formula 1 durante las pruebas de pretemporada.

Extra, extra, Ferrari está de vuelta

Finalmente, llegó el escenario para comprobar si lo que Ferrari había mostrado hasta el momento era real.

Cincuenta y siete vueltas y una carrera llena de emociones después, Charles LeClerc y Carlos Sainz conquistaron el Gran Premio de Baréin con un 1-2 donde todo le salió a la escudería.

La defensa de LeClerc ante Verstappen

La victoria de Charles LeClerc no podría entenderse sin la gran defensa que realizó ante el campeón del mundo, Max Verstappen, entre las vueltas 16 y 19. El neerlandés intentó hacer un «undercut» parando antes en boxes y poniendo un set nuevo de llantas blandas.

Ferrari respondió inmediatamente llamando a entrar a LeClerc, y si bien Verstappen le dio alcance, el monegasco fue capaz de librar una increíble batalla, de la cual salió por delante del piloto de Red Bull y le permitió volver a poner distancia de por medio.

Un trabajo impecable en boxes

Si bien, mucho tiene que ver la habilidad de los pilotos en pista, no es sorpresa para nadie saber que las carreras también se pueden ganar o perder en boxes. En los últimos años mucho se había criticado al equipo por paradas lentas y decisiones cuestionables, pero finalmente los ingenieros y mecánicos respondieron.

Las paradas de LeClerc fueron fundamentales para que el monegasco se mantuviera en la pelea con Verstappen, al igual que las detenciones de Sainz, que le permitieron mantener a raya a ‘Checo’ Pérez antes de que llegara la debacle de Red Bull.

No hay 1-2 sin el colapso de Red Bull

Es fácil intentar hacer análisis con el periódico del lunes, pero quizá Ferrari no estaría celebrando tener los dos primeros escalones del podio sin que se retiraran los dos autos de Red Bull.

Tras el Safety Car que provocó el abandono de Pierre Gasly, la parrilla se reagrupó y dejó un cierre de carrera que indicaba que Ferrari y Red Bull se pelearían los lugares en el podio.

No obstante, las bombas de gasolina del RB18 tenían otros planes, ya que causaron que tanto Max Verstappen como ‘Checo’ Pérez tuvieran que retirarse, permitiendo a Sainz escalar a la segunda posición que poseía el neerlandés y librándolo de la presión del mexicano para asegurar el 1-2.

Es verdad que en la relanzada el español puso presión sobre Max, pero la sangre competitiva del campeón seguramente hubiera dificultado un eventual rebase de Sainz.

Ferrari celebra pero hay mucho, mucho camino por delante

No hay mejor manera de iniciar la temporada para Ferrari, cosechando la máxima cantidad de puntos disponibles y dando un golpe sobre la mesa de cara a una temporada que es muy, muy larga.

De más está decir que Red Bull trabajará en reparar los problemas que impidieron que los RB18 acabaran la carrera, y llegarán con sed de revancha el próximo fin de semana a Jeddah.

Mercedes no tuvo el mejor de los inicios, pero no se puede descartar a los alemanes en una campaña que recién empieza y que como es costumbre en los actuales campeones de constructores, mejoran progresivamente conforme avanza el calendario.

Pero no cabe duda de que esta primera carrera dejó ver que la nueva reglamentación rindió frutos y tenemos por delante una temporada que promete, al igual que en el 2021, un carrusel de emociones.

Por: Saúl Rodríguez / @Saul_RG21