El mismo día que Aaron Rodgers confirmó que se quedaría en Green Bay, llegó Russell Wilson a quitarle protagonismo al actual MVP de la NFL con un traspaso que sorprendió a propios y extraños.
Un ícono, líder y excelente quarterback dejó la franquicia que lo reclutó en el 2012 y a la cual llevó a conquistar el primer Super Bowl de su historia y a una carrera de Marshawn Lynch de conseguir el bicampeonato.
Ese es Russell Wilson, un tipo que conquistó a la afición de Seattle desde su llegada a los Seahawks y que ahora, se irá a la extremadamente competitiva AFC West con los Denver Broncos para deleitar a los aficionados con el show de pirotecnia que muy probablemente arme junto a Justin Herbert y Patrick Mahomes.
Un pick de segundo día sumamente fructífero
Para la calidad y competitividad que Wilson demostró durante sus 10 años en la NFL, no sorprendería olvidar que Russell llegó a los Seahawks con un pick de tercera ronda del Draft del 2012.
Seattle había adquirido a Matt Flyn en la agencia libre, por lo que el reclutar a Wilson parecía más bien un «seguro de vida» que una respuesta a corto plazo. Sin embargo, el egresado de Wisconsin logró ganarse el puesto y fue nombrado el quarterback titular para iniciar la temporada.
Su primer partido fue una derrota ante los Arizona Cardinals, pero tuvo una temporada sensacional al acumular 26 pases de touchdown, superar las 3000 yardas y llevar al equipo a un récord 11-5, segundo en la NFC West y con un boleto a playoffs como comodín.
Logró vencer a los entonces Redskins y la temporada llegó a su fin en la ronda divisional cayendo en casa de los Atlanta Falcons.
El inicio de una dinastía que nunca fue
Tras obtener la primera temporada ganadora del equipo desde el 2007 y haber peleado en la Ronda Divisional, las expectativas para el 2013 eran altas.
Y Russell Wilson y los Seahawks no defraudaron, consiguiendo el mejor récord de la NFC con un 13-3 que les valió ser el primer sembrado de la conferencia. Seattle llegó hasta la Final de Conferencia, donde se midió a los San Francisco 49ers .
En uno de los partidos más duros y que se definió en la última jugada, Seattle avanzó al Super Bowl XLVIII de la mano de un Wilson poco espectacular pero eficiente y de una de las mejores defensivas de la historia, la «Legión del Boom».
Las vueltas de la vida. En el Super Bowl XLVIII, Seattle se enfrentó a los Denver Broncos, equipo con el que ahora Wilson buscará su segundo anillo de campeón. La mejor defensiva contra la mejor ofensiva, y el partido no estuvo ni cerca de estar reñido.
Los Broncos terminaron el partido tan mal como lo iniciaron y luego de un apabullante 43-8, los Seahawks conquistaron su primer y único Super Bowl hasta ahora. Wilson finalizó el encuentro con 208 yardas y 2 pases de anotación.
Un año después, Seattle era uno de los grandes favoritos para regresar al Super Domingo. Una vez más el equipo se hizo con el sembrado #1 de la conferencia y volvió a sufrir en la Final de Conferencia, donde Russell Wilson no tuvo el mejor de los partidos.
No obstante, una vez más la defensa mantuvo a los Seahawks en la batalla y con mucha garra y un poco de suerte, lograron una remontada extraordinaria ante los Packers para avanzar al Super Bowl XLIX.
Enfrente tenían a los New England Patriots, y en un partido con muchas emociones, llegó una de las imágenes más icónicas en la historia de la NFL. La famosa yarda 2, Marshawn Lynch, y el pase de Wilson que terminó en las manos de Malcolm Butler y que impidió el bicampeonato de Seattle.
Wilson fue productivo pero no pudo dar un paso más allá
La dolorosa derrota parece que pegó duro en el equipo, pues los Seahawks no fueron capaces ni de regresar a una Final de Conferencia.
Eso sí, Russell Wilson jugó temporadas magistrales y durante sus 10 temporadas en Seattle, estuvo en playoffs en 8 de ellas.
En Abril de 2019 consiguió una extensión de contrato que lo convirtió en el quarterback mejor pagado del momento. Y en Febrero de 2020, Wilson consiguió el premio Walter Payton a hombre del año, uno de los pocos galardones que tiene en su carrera.
En total, Wilson finalizó su paso por Seattle con 158 partidos jugados, 37,059 yardas, 292 pases de touchdown, 87 intercepciones y un quarterback rating de 101.8.
No obstante, desde el 2020 y a pesar de haber terminado con un récord de 12-4, diversos reportes surgieron señalando que Wilson no estaba feliz en el equipo. Y finalmente, el 8 de marzo de 2022, se oficializó su traspaso a los Broncos.
Sin lugar a dudas, Russell Wilson cambió por completo a una franquicia que más allá de su participación en el Super Bowl XL, era de pocos reflectores.
Su legado en Seattle va más allá de lo que hizo en el emparrillado, pues la creación de múltiples fundaciones en pro de la ciudad, hacen que el quarterback tenga el respeto y admiración de la afición.
Habiendo declarado que le gustaría jugar hasta los 45 años y conseguir más títulos de campeón, los Denver Broncos serán un gran reto para Wilson, que tendrá buenas armas a su disposición y una defensa que tendrá que relucir en una AFC que pinta para ser una auténtica carnicería.
Por: Saúl Rodríguez / @Saul_RG21
