Sólo un equipo fue el que se pudo ver hoy en el Alianz Arena se Alemania, casa del Bayern Munich que jugó el partido de vuelta de los 8vos de final de la UEFA Champions League.

Desde los primeros minutos los alemanes salieron con una misión clara, despedazar al Salzburg, cosa que comenzaron a catalizar a los 12 minutos, tras un control soberbio del polaco Robert Lewandowski recibió una falta dentro del área, misma que el silbante catalogó como penal.

Este tiro de castigo fue cobrado con maestría por el mismo Robert Lewandowski, que anotó su gol número 10 en esta competencia.

A los 20 minutos ocurrió una historia similar, una falta que originalmente había Sido destinada cómo tiro libre en los bordes del área, cambió rápidamente para ser un nuevo penal, que al igual que en el primer intento el killer polaco anotó sin complicaciones.

Cuando el equipo visitante se sacudía del segundo gol, llegó el tercero nuevamente Lewandowski empujó el balón a las redes tras un rebote muy accidentado del portero del Salzburg.

Con todo el equipo austriaco desmoronado el ‘Cheff’ Serge Gnabry anotó el cuarto gol que adelantó el pase a los 4tos de final para los Bavaros.

Así finalizó la golpiza del primer tiempo, en la segunda mitad fiel a su estilo alemán, el Bayern no dejó de pisar el acelerador, quiso saldar las cuentas por el mal partido que tuvieron en Austria dónde sólo alcanzó para el empate a un gol.

Únicamente 9 minutos bastaron para seguir sangrando la herida, Thomas Müller metió el 5to, un soberbio izquierdazo que abatió por completo al guardameta visitante.

Tras un breve parón a los embates del Bayern, el Salzburg hizo más digno el marcador, faltando 20 minutos para el final el joven de 18 años Maurits Kjaergaard descontó con un trayazo imposible para Manuel Neuer.

Este gol, desencadenó la furia roja, que ya de por sí estaba encendida sobre el terreno de juego, al minuto 83 nuevamente el más alemán de todos, Thomas Müller metió el 6to, para dejar claro que los partidos se juegan hasta el último.

Aunado a esto, Leroy Sané llegó 2 minuto después para meter el 7mo clavo a un ataúd del toro rojo que se despidió de la competencia dejando un grato sabor de boca por la juventud de su equipo y por llegar a la ronda definitiva.

Del otro lado de la moneda está el Bayern, que hoy dejó en claro que es un contendiente al título europeo por lo fulminante de su ataque.