Ayer por la noche fuimos testigos de una magnífica batalla entre los dos mejores equipos del football americano colegial de Estados Unidos.
El Lucas Oil Stadium casa de los “Potros” de Indianápolis fue el escenario seleccionado para albergar este encuentro que paralizó al país vecino durante un par de horas.
Bandas de guerras, familias enteras en las tribunas , ex jugadores y estudiantes destacados de cada universidad, pasión , confianza y mucha expectativa fueron los ingredientes perfectos para que el ambiente del estadio estuviera listo para que los equipos dieran su mejor football en el emparrillado.
La primera mitad fue un auténtico juego de ajedrez en donde las defensivas marcaron el ritmo del partido,limitando a las poderosas ofensivas de cada equipo a un marcador de nuevo puntos a 6 a favor de Alabama.
Una baja muy sensible fue la del receptor número 1 de Alabama Jameson Williams a inicios del primer cuarto.
A pesar de esa gran ausencia los campeones defensores no entregarían tan fácil su mandato y entraron con una determinación increíble durante el tercer cuarto,
Todo parecía indicar que el “Crimson Tide” lograría imponerse y empezar a separarse durante los primeros minutos del periodo.
Pero no contaban con qué la feròz defensiva de los “Bulldogs” comenzaría a jugar su mejor nivel del año

Gracias a esta increíble batalla entre estos grandes estudiantes atletas el marcador comenzando el último cuarto era de 13 puntos a 9 a favor de Georgia.
Los quince minutos finales fueron una locura llenos de castigos , grandes bloqueos por parte de la línea ofensiva de Georgia, recepciones espectaculares y sobre todo de una actuación casi perfecta de la defensiva de Atlanta.
Estos ingredientes orillaron a qué entrando a los últimos tres minutos del encuentro Alabama tuvo que buscar una serie ofensiva casi perfecta para poder anotar los 8 puntos que los alejaban del sueño del bicampeonato.
El drive comenzó con una combinación muy interesante y explosiva de pases cortos en las ventanas correctas y de acarreos de balòn en el centro del campo.
Con esta combinación correcta de jugadas se colocaron en una situación de primera y diez ya en campo de Georgia con tres tiempos fuera y más de 1 minuto y medio por jugar.
Todos pensamos que Nick Saban y compañía lo volverían hacer para conseguir el bicampeonato de la NCAA.
Pero después de 3 jugadas en donde la presión excesiva por parte de la frontal de Georgia y malas decisiones del coordinador ofensivo de Alabama colocaron a su equipo en una cuarta oportunidad y el mundo por avanzar.
En esta jugada clave la línea defensiva de los Bulldogs volvieron a dominar y orillaron al ganador del Heisman Bryce Young a tomar una decisión errónea y entregarles el balón en una fulminante intercepción que fue regresado hasta anotación.
Con este pick six los “Bulldogs” de Georgia aseguraban su campeonato nacional y su quarterback junto con su defensiva se consagran como los nuevos héroes de uno de los programas más emblemáticos del football colegial.
Y así fue como una defensiva imparable, un coach que le faltaba una victoria así para ser considerado al nivel de Saban y un quarterback que comenzó cómo walk on , fue a un comunitario college a hacer historia y regreso a casa para llevar a sus “Bulldogs” al lugar que merecen.

Y a ti ¿Qué te pareció la final de la NCAA?
