Por: Andrés Arreola // Imagen: AFP

ALINEACIONES:
MAN. UTD: De Gea; Wan Bissaka, Jones, Varane, Shaw; McTominay, Matiç, Greenwood, Sancho; Cavani, Ronaldo. DT. Rangnick.
WOLVES: Sá; Kilman, Coady, Saiss; Semedo, Marçal; Moutinho, Neves; Trincao, Podence, Jiménez. Dt. Nascimento.
ACCIONES:
Desde Old Trafford, el balón se ponía en disputa entre el séptimo y octavo de la Premier League, respectivamente. En los primeros minutos la visita se hizo sentir, pues antes de finalizar los primeros 10, ya habían conseguido varios remates a puerta, un tiro de esquina y una falta a favor. Los dirigidos por Rangnick no encontraban por dónde y siguieron cometiendo infracciones.
Los minutos transcurrían y el único equipo que crecía en la cancha era Wolverhampton, con más remates peligrosos detenidos por un enorme De Gea o desviados por la defensa local. Fue hasta el minuto 26′ que Cristiano Ronaldo logró tirar a puerta, aunque con su pierna menos hábil y con poca fuerza, lo que derivó en un sencillo control a ras de pasto.
Llegó el medio tiempo y los Red Devils no aparecían en su casa. El capitán Cristiano Ronaldo, y Cavani, no pudieron ser precisos frente al arco en las únicas oportunidades que tuvieron y, sin individualidades, no conseguían nada positivo.
SEGUNDA MITAD
Cualquiera hubiera pensado que, con el empate sin goles, Manchester United saldría a componer el camino y presentar una cara distinta a la del primer tiempo, pero no fue así. De hecho, antes de los tres minutos, ya tenían a Mctominay con tarjeta amarilla encima. Al 56′ se repitió la historia, ahora con Luke Shaw como el protagonista.
Por su parte, Wolves no se rendía y seguía encima; buscando irse arriba en el marcador lo más pronto posible.
Cuando menos parecía, Bruno Fernandes -que entró de cambio al minuto 60′- estrelló un tiro en el palo al 67′, luego le anularon un gol a Cristiano al 68′ y posteriormente dejó ir otra oportunidad al 69′, con un disparo desviado. Las tres ocasiones se presentaron en menos de tres minutos. Una verdadera locura.
Finalmente, Raúl Jiménez que inició de titular, salió de cambio al 81′. Un minuto después, su equipo se iría adelante con un gol de Joao Moutinho, quien remató con la derecha desde fuera del área y al palo izquierdo.
Finalmente, con los 90 minutos cumplidos, se agregaron 6 minutos, pero José Sá impidió el empate. Con este resultado, los Wolves vuelven a ganar sobre esta cancha tras 42 años. Una vez más, Manchester United deja un exceso de dudas y Rangnick evidentemente no encuentra el ‘cómo’.
Otro mal resultado acompañado de mal funcionamiento y poca productividad en ofensiva para los locales. De momento, quedan a 22 puntos del líder y Wolves se acerca.
