Anoche se vivió historia en la NBA en el partido entre los New York Knicks y los Golden State Warriors, ya que Stephen Curry se convirtió en el máximo anotador de tiros desde fuera de la línea de 3 puntos, superando al legendario Ray Allen para alzarse como líder histórico en solitario.
Curry llegó al partido necesitando únicamente dos tiros para conseguir la marca, y apenas al primer minuto de juego, ya había encestado el primero. Y con 7:35 en el cronómetro del primer cuarto, llegó el triple que quedará en los libros de la NBA ante una ovación del público que abarrotó el mítico Madison Square Garden.
Inmediatamente el equipo pidió un tiempo fuera para que Steph pudiera celebrar su hito. Durante la pausa en el partido, se acercó a la banca para abrazar al mismísimo Ray Allen, quien estuvo en primera fila para presenciar como su récord pasó a estar en manos del base de los Warriors.
Acto seguido buscó a su padre, Dell Curry, a quien además de abrazar en la duela, terminó regalándole el balón con el que consiguió la marca.
Finalmente, fue a buscar a su madre en las gradas, con quien también compartió un emotivo momento. Minutos más tarde, las cámaras captaron a un Stephen Curry en llanto, sabedor de que sus 2974 triples ya lo colocaban como el mejor en el rubro.
Los Warriors terminaron ganando el encuentro 105-96, con 22 puntos, 5 triples y 3 asistencias para Steph. Para dimensionar lo fuera de serie que es el jugador de GS, Allen llegó a los 2973 tiros de 3 puntos en 1300 partidos, mientras que Curry lo consiguió en 789; es decir, 511 menos.
Ya en declaraciones post juego, Stephen Curry dejó muy claro su sentir tras alcanzar el récord: «Nunca quise llamarme a mi mismo el mejor tirador de la historia, hasta que obtuve este récord. Pero hoy sí, me siento cómodo diciendo que lo soy».
Por: Saúl Rodríguez / @Saul_RodG
