Roma e Inter de Milán midieron fuerzas en el estadio Olímpico para hacer acto de presencia en la jornada 16 de la Serie A.
El equipo de la Loba presentó la formación 1-3-2-3-2. XI Inicial: Patricio, Kumbulla, Smalling, Mancini, Cristante, Viña, Veretout, Mkhitaryan, Ibanez, Shomurodov, Zaniolo.
El actual campeón del Scudetto alineó con 1-3-5-2. XI Inicial: Handanovic, Bastoni, Skriniar, D’Ambrosio, Perisic, Calhanoglu, Barella, Dumfries, Correa, Dzeko.
Iniciado el encuentro se pudo notar quién fue el amo y señor de la primera mitad, el Inter se adueñó de la cancha y del dominio del balón. La Roma fue replegada a su propio terreno e intentó aguantar el empuje de los contrarios, situación que no resultó del todo bien.
Después de buscar mucho la portería de Patricio, Inter consiguió un saque de esquina a los 15 minutos de juego. Calhanoglu fue el encargado de cobrar el córner y lo hizo de manera espectacular para entrar de manera directa al arco, escabullendose por un costado entre el poste y los jugadores, incluído el guardameta portugués. El mediocentro turco abría el marcador un tremendo gol Olímpico que hacía enmudecer el estadio.

El gol en contra fue letal para la Roma que no consiguió revertir la situación y de igual forma siguió con su posicionamiento defensivo, Shockeados los de la Loba con tan sólo 20 minutos de juego y sin variantes en la banca de las cuales Mourinho pueda dar un grito en cancha.
Al minuto 24′ los Nerazzurri hicieron magia por la banda izquierda y es que con una serie de toques desarmaron a la despensa local, la jugada culminó con Calhanoglu asistiendo a Dzeko para empujar el balón a las redes a la altura del manchón penal y con Patricio casi vencido sin oportunidad de cubrir el remate del delantero. La ventaja acrecentaba y todo parecía indicar que Inter se llevaría una victoria cómoda.

La Roma intentó despertar ya con las dos anotaciones en su contra pero la defensa del Inter resolvía de manera extraordinaria para irse con el marcador en 0. Por otra parte aumentaron aún más la ventaja con un cabezazo en los límites del área chica a cargo de Dumfries, esto gracias a un servicio por la banda izquierda a cargo de Bastoni. Al 39′ prácticamente sentenciaban el partido.

En la parte complementaria el juego se convirtió en un asunto de mero trámite, Inter bajó la intensidad por momentos y con el fin de asegurar los tres puntos en el bolsillo. La Roma no encontraba la manera de ser incisivo y por más control del balón, los espacios no se hacían visibles para romper las redes. Así se consumieron los 45 minutos y más sorpresas no se presentaron en el césped del Olímpico de Roma.
Con este resultado Inter momentáneamente es líder de la tabla a espera de lo que haga Napoli más tarde. Por otro lado, la Roma ocupa la posición 5 de la tabla con mira a puestos de Europa League pero con la presión de equipos como Florentina, Juventus y Bologna que juegan en la jornada y pueden desplazarlo hasta la media tabla.
