Manchester City y París Saint Germain midieron fuerzas en el segundo día de competencia correspondiente a la jornada 5 de la UEFA Champions League. Ambos equipos desplegaron un juego muy versátil explotando las cualidades de cada uno.
Los Citizens jugaron con un 1-4-3-3. XI Inicial: Ederson, Canceló, Días, Stones, Walker, Zinchenko, Rodri, Gundogan, Sterling, Silva, Mahrez.
Pochettino mandó una formación idéntica 1-4-3-3. XI Inicial: Navas, Mendes, Kimpembe, Marquinhos, Hakimi, Gueye, Paredes, Herrera, Neymar, Mbappe, Messi.
El balón rodó en el Etihad Stadium y todo apuntaba para ser un partido impresionante. Cómo de costumbre, Manchester City fue dueño del esférico con transiciones largas para la elaboración compleja de un ataque contundente pero, como sucede en algunas ocasiones, la jugada final se complicaba.
Los parisinos, a sabiendas de sus estrellas, apostó por las individualidades de los jugadores en cada línea del campo, con transiciones cortas y muy rápidas para atacar el arco contrario. El encuentro fue muy similar a su primer enfrentamiento en esta fase de grupos, con la superioridad del Manchester City pero la fortuna decantada al PSG.
La primera mitad terminó sin mayor importancia salvó un disparo de Gundogan que se estrelló en el poste izquierdo de arco defendido por Keylor Navas. La parte complementaria sería crucial para el local y capitalizar lo buscado en los primeros 45 minutos, así mismo cuidarse del poderío ofensivo de la visita.
Al minuto 50′ llegaba el invitado principal en una contra orquestada por Messi que asistió a Mbappe y definió bajo las piernas de Ederson, mandando el esférico al fondo de las redes y colocando momentáneamente al PSG como el ganador del encuentro.
El gol sacudió a los ciudadanos que lo habían buscado durante todo el encuentro, pero su respuesta llegaría 13 minutos más tarde. Un desborde por la banda derecha seguida por una serie de rebotes en el área chica fue suficiente para encontrar la pierna de Sterling, el extremo izquierdo mandó el balón al fondo de las redes segundos antes de perder el control y caer al suelo, poco ortodoxa la definición. Después de 63 minutos de juego el partido se igualaba.
En los siguientes minutos el partido pasó a ser un encuentro completamente vertical, aunque el estado anímico jugaba en favor del equipo local y sin duda alguna lo aprovecharía. Al minuto 76′ un centro desde la banda derecha fue bajado por Bernardo Silva para Gabriel Jesús y este definió al palo lejano del arquero, así el brasileño le daría el triunfo a su equipo y los 3 puntos se quedaban en casa.
