Un clásico divisional de la AFC West entre Chiefs y Raiders terminó inclinándose para Kansas City, que fue al Allegiant Stadium a demostrar que no están muertos al apalear 41-14 a un equipo de Las Vegas que solamente se presentó en el primer cuarto.

Fue la noche de Patrick Mahomes y su ofensiva. Tras varios problemas en las primeras semanas, hoy funcionaron como la aplanadora de temporadas anteriores, con Tyreek Hill, Travis Kelce y Darrell Williams siendo efectivos en sus intervenciones.

La conexión Mahomes-Hill abrió el marcador en el primer cuarto con un pase de 8 yardas. Los Raiders respondieron en el segundo cuarto con la anotación de Hunter Renfrow y nuevamente los Chiefs retomaron la ventaja con un gol de campo de Harrison Butker y otro touchdown de Hill.

Las Vegas se acercó con un envío de 37 yardas de Derek Carr para Bryan Edwards y hasta ahí hubo partido, porque el resto de puntos llegó por parte de Kansas City. Entre la inoperancia ofensiva y sus propios errores, los Raiders dejaron ir la oportunidad de liderar la división.

Noah Gray, Darrell Williams y Byron Pringle recibieron pases de anotación de Mahomes, y con otro gol de campo, el marcador se puso 41-14 en lo que ya era una auténtica paliza.

Finalmente, el marcador ya no se movió y con este resultado, increíblemente los Chiefs son los líderes de la AFC West, situación inimaginable hace un mes. Los Raiders se rezagan un juego y con el descanso de los Broncos y la derrota de los Chargers, la división está más viva que nunca.