Cortesía: MLB

Por: Axel Petlacalco

Tras 4 juegos prácticamente silenciados por el sólido picheo de los Braves, anoche los bates de la ciudad espacial terminaron por hacer explosión para remontar en par de ocasiones y llevarse el quinto juego de la Serie Mundial por pizarra de 9-5.

Un Grand Slam en el amanecer del encuentro cortesía de Adam Duvall parecía ser el comienzo de una noche de festejos interminables en la ciudad de Atlanta. Sin embargo, la novena de Houston despertó con par de carreas en la alta de la segunda y un inning después repitió la dosis para igualar el encuentro ante sorpresa y desilusión  de la fanaticada local.

Para el cierre de ese tercer capítulo, Freddie Freeman se voló la barda por el jardín derecho y retomó la ventaja para los Bravos, que querían finiquitar de una vez la serie y celebrar con su gente su primer título desde 1995.

Pero la tropa de Dustey Backer no se quedaría con los brazos cruzados, y con un nuevo rally de 3 carreras en la quinta, darían vuelta a la pizarra para posteriormente ampliarla sobre la recta final del encuentro.

El mexicano José Urquidi entró como relevo para tirar el cuarto episodio, concediendo únicamente un imparable y gracias a la reacción de su ofensiva, el sinaloense se terminó acreditando la victoria, su segunda en esta Serie Mundial, convirtiéndose en el primer lanzador de nuestro país en ganar dos compromisos en un mismo clásico de otoño.

De este modo, la Serie va de regreso a Houston, con unos Braves aún con ventaja, pero con los Astros motivados intentando hacer la hazaña.