Cortesía: Reuters

Por: Axel Petlacalco

Con una soberbia actuación de sus lanzadores, los Bravos vencieron dos carreras a cero a los Astros, en el tercer juego de la Mundial.

El Truist Park albergó su primer choque de Clásico de Otoño y lo celebró a lo grande. El novato Ian Anderson trabajó por espacio de cinco entradas sin conceder un solo imparable. A.J Minter y Luke Jackson mantuvieron el sin hit ni carrera trabajando un inning perfecto cada uno. Fue hasta la alta de la octava que un fly corto de Aledmys Díaz puso fin a la hazaña. El cubano se robó la segunda colchoneta y gracias a que Dansby Swanson no se pudo quedar con el tiro del receptor, pudo tomar la base adicional.

De este modo, Houston tuvo a 90 pies la carrera del empate, sin embargo Michael Bradley falló con un elevado al tercera base, poniendo fin a la ofensiva visitante.

Para el cierre de ese capítulo, Travis d’Arnaud conectó un cuadrangular solitario por todo el jardín central para darle más “colchón” al cerrador Will Smith, quien retiró sin mayor complicación la novena entrada, asegurando un triunfo que vuelve a poner en ventaja al equipo de los Bravos.

Para esta noche, se espera que ambos managers opten por un juego de bullpen. Atlanta buscará valerse de la localía y poner contra la pared a los Astros, mientras que la tropa de Houston hará lo posible por ganar un juego que mande de regreso la serie a su terreno.