Por Etianne Castillo Hernández.
Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), realizó nuevas declaraciones sobre su postura por Copas del Mundo cada dos años, señalando que incluso otros magno eventos deportivos se realizan anualmente y no por ello pierden protagonismo.
Durante la reciente reunión entre el máximo mandatarios de la FIFA y el primer ministro de Israel, Naftali Bennett, el directivo del fútbol volvió a ser motivo de furor, luego de este realizara nuevas declaraciones con respecto a su propuesta por disminuir el espacio entre justas mundialistas.
Entre sus palabras manifestó que contrario a lo que han dicho opositores a la idea, el torneo no perdería ni prestigio ni calidad por jugarse bianualmente, poniendo de ejemplo al más grande evento del futbol americano, el Super Bowl, así como dentro del balompié a la misma Champions League, los cuales se juegan una vez cada año, e indicando que no por ello pierden su atractivo.
«El Super Bowl se organiza todos los años, ¿por qué no tener una Copa del Mundo cada dos años? La reputación de un evento depende de su calidad, no de la frecuencia. Cada año tienes un Super Bowl, Wimbledon o la Champions League y todos están emocionados y esperando», aseveró Infantino.
De igual modo, Infantino, causó polémica cuando impulsó una posible candidatura de Israel en conjunto con los países árabes de la región geográfica para que alberguen la Copa del Mundo del Centenario en el año de 2030.

“Creo que la coorganización es el futuro y por tanto por qué no soñar y pensar en ello, ya sea en la categoría absoluta, juvenil, para hombres o mujeres, porque la Copa del Mundo de la FIFA tiene esta magia única de agrupar y unir a la gente”, dijo el presidente de la FIFA
Cabe recordar, que Israel ha mantenido una tensión con varios de sus vecinos de la zona por los constantes ataques que ha realizado en las disputas territoriales con Palestina, aunque en los últimos años, algunas de estas naciones como los Emiratos Árabes Unidos han estrechado relaciones con el país de la estrella de David.
