El Salvador enfrentó a México para cerrar la jornada 6 de las eliminatorias CONCACAF. El estadio Cuscatlán, caracterizado por su ferviente afición y una que otra barra brava, fue testigo del encuentro que dejó un sabor de boca agridulce para el equipo del «Tata» que cumple pero siguen sin generar volumen de juego importante.
El Salvador se presentó con la formación 1-4-1-3-2: XI Inicial: González, Latín, Segovia, Acosta, Tamacas, Molina, Hernández, Creen, Roldan, Monterroza, Navarro.
El tricolor salió con la formación 1-4-3-3 y presentó diversos cambios en comparación con el último partido contra Honduras. XI Inicial: Ochoa, Rodríguez, Moreno, Araujo, Domínguez, Rodríguez, Pineda, Romo, Vega, Funes Mori, Lozano.
El partido inició con la propuesta del combinado azteca por hacer frente al equipo contrario y ahora, en calidad de visitante, tenía el mismo objetivo de salir victorioso en una cancha tan complicada como lo es el Cuscatlán. La selecta, sabiendo de sus limitantes, intentó con su formación retener el balón, pero resultó contraproducente ya que sus dos delanteros no lograron el cometido y el espacio entre líneas era muy amplio, lo que significó que su salida de juego fuera por medio de trazos largos.
La tónica del encuentro dejó mucho que desear por parte de ambos equipos; México no tuvo una noche contundente debido a su falta de profundidad y los Salvadoreños pausaron el partido con repetitivas faltas que fueron aplaudidas y celebradas por la barbarie en las gradas.
Tras media hora de partido llegó el invitado y fue a balón parado. En un tiro de esquina a favor del combinado azteca, Jesús Corona, que entró de cambio tras la lesión de Vega, asistió a Héctor Moreno y con un contundente cabezazo abrió el marcador.

En los primeros minutos de la parte complementaria el Salvador se quedaba con diez hombres. El árbitro de manera rigorista expulsó a Mario Jacobo debido a una falta previa cometida a Funes Mori en los límites del área grande. Esta acción perjudicó al partido que entró en un hueco de pasividad tremendo. Los mexicanos cedieron terreno y el balón a los cuscatlecos que no generaron mayor peligro por más de 20 minutos de juego.
Un estadio enmudecido se enardeció debido a la expulsión de Néstor Araujo al 67′, el jugador del Celta acumuló la segunda amarilla debido a una innecesaria falta en el centro de la cancha. Poco y nada por parte de México en la segunda parte que por momentos fue rebasado en la pocesión del esférico.
El partido pasó sin pena ni gloria por 45 minutos, salvo las expulsiones de ambos bandos y no fue hasta el minuto 92′ donde Jiménez se sacó una jugada de la manga que culminó con su derribo dentro del área. El mismo jugador sería encargado de cobrar la pena máxima y con una tremenda ejecución engaño el guardameta salvadoreño para aumentar la ventaja y sellar el 0-2 definitivo.

Con este resultado México termina con 14 puntos que lo sitúan en la cima de la eliminatoria; situación completamente distinta para el Salvador que son penúltimos con 5 puntos después de 6 encuentros disputados.
