La jornada 11 de la Liga MX, nos traía un partido lleno de sorpresas, en el que se enfrentaban, lo que eran dos de los peores equipos actuales de la liga, en cuanto a su posición en la tabla corresponde. Con su nuevo técnico, Necaxa lograba una victoria, que ilusionaba a toda la hinchada de Aguascalientes, pues a pesar de golear, su juego gustaba, y parecía una nueva época en la institución.

El primer tiempo, pasaba sin pena ni gloria, un Necaxa que fallaba mucho de cara a portería, pero que no lograba completar las jugadas. Quiroga tendría muy buenas intervenciones, pero Orozco, y por su parte Malagón, estaban siendo los jugadores del partido. Parecía sólo cuestión de tiempo para que cayera el primero.

Fue hasta el minuto 52, cuando Luis García, soltaba un zapatazo desde fuera del área, imposible para Orozco. El balón, entraba por toda la escuadra de la portería, y a los de Siboldi, no les quedaba más que ver la potencia de tremendo tiro, y los locales celebraban el primero. Intento tras intento, llegaba el primero en el marcador, y en forma de golazo.

Tan sólo 4 minutos después, volvíamos a tener un movimiento en el marcador, esta vez, fue Maxi Salas, quien recibía pasada la media cancha, y con una muy buena media vuelta, dejaba plantado al defensor central, para así, tener una carrera de 30 metros en donde entraba completamente solo, y con un zurdazo, fusilaba al cancerbero mexicano del Tijuana, para poner el segundo en el marcador.

Cuando parecía que el partido no tendría más goles, llegaba una extraña jugada por parte de los Hidrorayos. Zendejas ganaba de cabeza desde fuera del área, y el balón quedaba para Alan Medina, que con un disparo de 3 dedos un tanto extraño, el balón se iba irremediablemente al fondo de las redes, en donde Orozco, no pudo hacer nada por el efecto del esférico, y daba la sentencia a un juego perfecto por parte de los ‘Once Hermanos’.

El final del partido llegaban, y los rojinlancos, celebraban la victoria de la mano de su nuevo técnico. Se sentía una cálida sensación de esperanza de todos los que portaban la camiseta del local, en donde sabían que éste, podría ser el inicio de una nueva historia, en donde el club de Aguas Calientes, podría regresar a lo más alto.