Poco o nada lo mostrado por el cuadro romano el día de hoy en el estadio San Siro ante un Milán avasallador. Ambos equipos llegaban con puntaje perfecto tras dos jornadas, con un rendimiento convincente y con la esperanza de seguir dando pasos hacia adelante en la muy competida Serie A que acontecerá este año.
Comenzó el primer tiempo y este se desarrolló con normalidad y cumpliendo expectativas. Un Milán de vértigo gracias a su línea ofensiva joven y veloz, y una Lazio precisa e incisiva con jugadores tan técnicos y precisos como Milinkovic-Sávic, Luis Alberto e Immobile.
Tras varios embates, más del cuadro local que de los de Maurizio Sarri, fue al minuto 44 que cayó la primera anotación tras una contra orquestada magníficamente por Rafael Leao, que cedió a Ante Rébic y este devolvió de primera para el portugués, que tuvo tiempo de controlar y mandarla a guardar. Minutos después, un polémico penal marcado a favor del Milán fue errado por el también polémico Franck Kessié, quien lo estrelló en el poste.
Para el segundo tiempo la tónica fue muy similar, aunque ahora se veía mucho menos a Luis Alberto y en general al mediocampo de los visitantes. Poco o nada del cuadro azul en la parte complementaria. Todo se concretó al minuto 67 cuando Zlatan Ibrahimovic, tras 4 meses sin jugar oficialmente y habiendo entrado de cambio 5 minutos antes, mandó a guardar el 2-0 tras una estupenda jugada de Ante Rébic, figura el día de hoy en los goles.
Con este resultado, el Milán se posiciona como líder del torneo doméstico italiano a la espera de lo que haga la Roma de José Mourinho, que con cualquiera resultado favorable los desplaza al segundo puesto.
Mucho que reconocer a este Milán, que nulifica rivales de peso y cada vez consolida más su «regreso» a la élite europea. Habrá que esperar a media semana su resultado contra el Liverpool en Champions League.
