Durante las últimas semanas se ha hablado de la idoneidad de Mikel Arteta como timonel del Arsenal. Con puntos a favor y en contra, ahora nos encontramos con que, aquellos detractores, han encontrado un argumento más el día de hoy. Increíble lo exhibido en el Etihad este sábado.

Corría el minuto 12 y los entrenados por Pep Guardiola ya se encontraban arriba por marcador de 2-0. No es como que antes de eso el Arsenal hubiera existido en el encuentro, pero a partir de ahí, fue un recital y una tragedia para los respectivos cuadros.

Con goles de Ferrán Torres en dos ocasiones (12′ y 84′), Gundögan (7′), Gabriel Jesús (43′) y Rodri Hernández (53′), los Sky Blues lapidaron a unos Gunners que nunca encontraron la llave tan siquiera para salir de propia cancha.

Esta clase de partidos ya no son, ni siquiera en la mente del aficionado del cuadro londinense, ganables. La nómina es abismalmente superior (de cuadros como Man. Utd., Liverpool, Chelsea, etc.), además de que las variantes tácticas de Mikel Arteta últimamente dan más pena ajena que realmente una idea de juego.

Parece no haber futuro con este entrenador. Caso contrario con Pep Guardiola, quien hoy vio como su principal refuerzo, Jack Grealish, otorgaba su primera asistencia, esa perfecta combinación entre velocidad y regate que permitió abrir la endeble y paupérrima defensa rival.

Este encuentro deja al City en puestos altos con 6 puntos y una diferencia considerable de +6, mientras que el Arsenal, como digno equipo aspirante a pelear por la Championship la próxima temporada, queda en el fondo de la tabla con 0 puntos, 0 goles a favor y ¡¡9!! en contra.