
Por: Andrés Arreola // Fotografía: Reforma
El día de ayer, Jesús ‘Chucho’ Ramírez presentó su renuncia con carácter de irrevocable como Director Deportivo del Club Universidad Nacional. Con su salida, puso fin a una irregular gestión que comenzó en mayo de 2019 y que apenas logró superar los dos años. A continuación, un breve recuento de su gestión:
A su llegada, Chucho mantuvo al español Míchel González como Director Técnico auriazul. En cuanto a fichajes no había comenzado mal, con nombres como Johan Vásquez, Dinenno, Talavera, Julio González, Erik Lira o Leo López. Posteriormente y con un plantel claramente mejor al de hoy en día, el estratega español decidió renunciar en plena pandemia, a tres días de comenzar un nuevo torneo ‘por razones personales’. Ese fue el primer tropiezo de muchos pero, Andrés Lillini que estaba encargado de Fuerzas Básicas, salió a facilitarle el trabajo tomando al equipo como primer entrenador. Primero como interino y luego como definitivo tras los buenos resultados iniciales.
En el primer torneo de Lillini como DT universitario, Pumas sorprendió a todos con unión y buenos resultados y llegaron hasta la gran final, que perdieron ante León por la octava estrella. A partir de ahí, Pumas se involucró en una caída libre sin límite en gran medida por las malas decisiones administrativas y financieras de Jesús Ramírez.
Para el Guard1anes 2021 no pudo retener a jugadores fundamentales como Carlos González, Mayorga o Andrés Iniestra (préstamo a Juárez) y, de manera desastroza, no consiguieron clasificar ni a repechaje. Lillini se mantuvo al frente pero el respaldo de la directiva no existía: vendieron a Vigón y a Johan Vásquez, se fueron Iturbe y Waller y jugadores como Favio Álvarez y Gabriel Torres se mantuvieron en el plantel. Por si faltara algo, Carlos Gutiérrez, extremo titular por derecha se lesionó todo el semestre y ante las bajas por venta o lesión, Ramírez decidió traer a: Meritao, Battocchio, José Rogério, Washington Corozo, Efraín Velarde, Arturo Ortíz y Octavio Paz. Los refuerzos no fueron proporcionales a las salidas, ni se vieron reflejadas las ventas desde una perspectiva económica. Las finanzas ‘seguían mal’ y la calidad del plantel se degradó.
De esta forma, lo que detonó la salida de Jesús Ramírez de la institución felina fue el conjunto de lo previamente señalado, sumado a la actualidad deportiva del club (producto de una pésima gestión): Pumas se ubica en la posición 14 con únicamente 5 puntos y 3 goles a favor. Han empatado un par de ocasiones, han caído tres veces y solo han ganado en su más reciente compromiso, ante Puebla.
Cabe mencionar que, previo al partido de la Jornada 6, un gran número de aficionados enojados y decepcionados con el manejo del club se dieron cita a las afueras del Estadio Olímpico Universitario para protestar y pedir la renuncia de la directiva. Tanta fue la presión, que el autobús tuvo que entrar por una puerta alterna para evitar exponerse ante los aficionados. La presión mediática se dirigía ya al pésimo manejo de Jesús Ramírez.
Finalmente y a pesar de la victoria en casa ante Puebla, ‘Chucho’ se quedó sin margen y renunció. Su cara, su nombre y su gestión estaban en todas partes. Ahora, queda esperar quién toma su lugar y si esto llega a modificar algo en el presente deportivo auriazul, pues el plantel, técnico y directiva, siguen iguales.
