El día de hoy, vivimos el último juego de fútbol femenil de los juegos olímpicos, en donde Canadá, se enfrentaría a una aguerrida Suecia, en un partido que tuvimos de todo, y que las jugadoras tuvieron que llevar hasta el tiempo extra, para definir las campeonas de la medalla de oro. Penales, remontada, y muchas emociones nos regaló la final en donde las mejores alcanzaron la gloria.

Desde los primeros minutos, comenzaban las sorpresas. A pesar de que las favoritas a colgarse el oro eran las canadienses, las suecas estaba haciendo un mejor papel en la primera parte, teniendo mucha movilidad del balón, y grandes llegadas al arco. Desafortunadamente el gol aún no llegaba, pero parecía estar más cerca, aún así, las canadienses sabían controlar la presión, por lo que nos esperaban muchos minutos de emoción.

Pasada apenas la media hora, las canadienses tenían un error en la salida, y una gran jugada por la banda derecha de la número 9 Asllani, terminaba en un centro que parecía quedar un poco corto, pero que Stina Blackstenius, aprovechaba de gran manera, y saca un remate desde el centro del área, en donde vencía a la arquera, para mandar a guardar el balón al fondo de las redes. 34 minutos, y por ahora las suecas se colgaban la medalla de oro, pero teníamos mucho por delante.

Cumplida la hora del partido, parecía que las de ‘La Hoja de Maple’, comenzaban a despertar, pero pasados lo minutos, veríamos que se veía de nuevo superadas por las suecas, que hacían un gran papel defensivo, y erradicaban los ataques de las vestidas de rojo. Con media hora por delante, la técnica de Canadá, debía comenzar a hacer algo si quería seguir compitiendo por la medalla de oro.

Apenas un minutos después, de una jugada que parecía no tener peligro a favor de las canadienses, la zaguera sueca, cometía un penal, que después de revisado en el VAR, se decidía que sí era penal. La encargada de cobrar la pena máxima, sería Jessie Fleming, que de gran manera, y con un zurdazo, mandaba el balón a guardar, para poner el empate en el marcador. 20 minutos quedaban, y Canadá quería aprovechar el momento anímico.

Los 90 minutos no serían suficientes para definir una campeona, por lo que luego de un gran partido, nos íbamos a tiempo extra. Se suponía, en los 30 minutos del tiempo extra, las suecas pudieran tener ventaja gracias a que no habían vivido unos físicamente más de los 90 minutos reglamentarios. Aún así, nada estaba escrito, y los cambios se hacían presentes desde los banquillos para dar un respiro.

Como lo avisábamos, Canadá no podía más físicamente, y se notaba en la segundo mitad del tiempo extra, en la que Suecia era claramente superior. Las suecas eran muy superiores, y sentían cerca el oro, pero las canadienses, se multiplicaban en la última línea, e imploraban la llegada de los penales que acabara con su súper esfuerzo físico. Sin más minutos en el agregado, nos íbamos a los penales.

En tanda de penales, tuvimos un cierre cardíaco en el que el empate, se tuvo que ir hasta los tiros de muerte súbita. Cuando Suecia se sentía campeona de la medalla de oro, su capitana, falló el tiro definitivo, y esa ventaja, la supo aprovechar la selección norteamericana, que en dos últimos gran tiros, terminaban siendo determinantes para la selección de la hoja de maple, y ganaban la medalla de oro.

¡CANADÁ CAMPEONA DE LA MEDALLA DE ORO EN FÚTBOL FEMENIL DE JUEGOS OLÍMPICOS!