Todo un país vibró con el único clavado perfecto en la historia del deporte mexicano en aquellos lejanos juegos Panamericanos de Guadalajara en 2011.
A todo México le dio nostalgia saber que hace un par de días tiró su último clavado, Rommel Pacheco, uno de los mejores clavadistas qué ha parido está nación y es por eso que Córner MX le rinde hoy un pequeño homenaje a la flecha marina de Yucatán.
Rommel, cómo muchos otros pequeños mexicanos comenzó muy temprano a tener contacto con el deporte, fue a la edad de 3 años cuando comenzó a dar sus primeros pasos en los deportes acuáticos, fue hasta los 7 cuando inició en los clavados.
Desde sus inicios se notó su increíble talento en los lanzamientos, desde el principio de su carrera ha sido entrenado por Má Jin de origen chino.
El primer gran logro de Pacheco llega en 2003, cuando se consagró como el oro en la plataforma de 10 metros, esto en juegos Panamericanos celebrados en Santo Domingo.
Al año siguiente llegó el turno de la prueba de fuego, los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 marcaron la pauta para Rommel, en los cuales tuvo una excelente participación terminó en 10 lugar, lógicamente sin obtener medalla.
Aún así Pacheco, tuvo la oportunidad de revancha en los juegos Panamericanos de Río De Janeiro en 2007, donde se colgó la plata nuevamente en la plataforma de 10 metros.
Esto fue solo el inicio de la leyenda, en 2011, también en Panamericanos repitió la hazaña quedándose con la plata sumando así su tercera presea.
Por si fuera poco en Toronto 2015, escribió con letras doradas su nombre y el de su país, 2 metales dorados fueron los obtenidos por el de Mérida, una en la bendita plataforma de 10 metros, y una más en trampolín en sincronizados de 3 metros.
Para el 2016 se consagró como campeón del mundo en trampolín de 3 metros, lo cual ocasionó que fuera una carta fuerte para los Juegos Olímpicos de Río, sin embargo se quedó con la 5ta posición dejando nuevamente el podio sin su nombre.
Aún así, lejos de causar desilusión, Rommel siguió con su lucha para convertirse en una leyenda del deporte mexicano, es por eso que para el 2017 volvió más fuerte y conquistó el subcampeonato del mundo junto con su compatriota Viviana del Ángel en 3 y 10 metros respectivamente.
Y fue así, cómo Rommel escribió su historia, un texto lleno de alegrías, pero también Rommel es muy conocido por saber sufrir, porque muchas veces las cosas no salieron como él hubiera querido, pero aún así contra viento y marea Rommel logró cumplir su sueño, no solamente de ser un excelente clavadista, sino también se convirtió en conferencista, licenciado, comentarista deportivo, y benefactor de muchas organizaciones.
Él es Rommel Pacheco aquel que es un ‘boom’ en las redes sociales, que emocionó a más de 120 millones de mexicanos con un clavado perfecto en unos panamericanos, es el mismo hombre que hoy su vida tomará un giro de 180°, pero qué, nadie puede negar la entrega y la pasión que siempre tuvo por su país.
Es el mismo sujeto que, en palabras de él, «colgará el traje de baño» pero que aún así conquistó muchos logros a lo largo del mundo, el último de ellos ser el abanderado nacional de México en Tokio 2020, y que se va, pero se va con todo el respeto y el cariño de su nación…
Hasta siempre Rommel.
Escrito por: Daniel Cortés
Fotografía: Azteca Deportes.
