Por: Andrés Arreola // Fotografía: @Rayados

Esta noche, Pumas visitó a Rayados en una cancha en la que jamás ha ganado y el resultado acompañó a los antecedentes estadísticos, con una victoria rayada de 2 goles a 0 sobre los universitarios. Resalta que Pumas únicamente acumula una victoria en las últimas 18 visitas a los albiazules. Y desde la inauguración del actual estadio de rayados, tienen ocho derrotas y ninguna victoria en este recinto, reflejando la hegemonía que tienen los dirigidos por Javier Aguirre como locales sobre los auriazules.

ALINEACIONES

RAYADOS: Andrada; Villarreal, Medina, Vegas, Parra; Ortíz, González; Campbell, Meza, Vergara; Janssen.

PUMAS: González, Mozo, Galindo, Moreno, Velarde; Lira, Meritao, Battocchio; Rogério, Rodríguez, Dinenno.

ACCIONES

El encuentro arrancó y todo el favoritismo que tenía Rayados de cara a este encuentro se hizo presente, pues un gol tempranero dio rumbo al partido cuando, al minuto 2, Vergara anotó un gol de vestidor tras un rebote de un primer remate de Janssen que se estrelló en el travesaño.

Posterior al gol, Pumas intentó reaccionar durante los primeros 15 minutos, pero Rayados consiguió recuperar el control del balón y manejar el encuentro a su conveniencia hasta el medio tiempo.

SEGUNDA MITAD

Nuevamente, a escasos minutos de comenzar la segunda mitad (minuto 52) Duván Vergara se hizo presente en el marcador con su primer doblete en el futbol mexicano. Un golazo por la banda izquierda, derivado de un saque de manos. Las facilidades que otorgaba Pumas en defensa eran excesivas.

Otra vez un gol de vestidor definió la tónica del encuentro, en el que Pumas no logró generar peligro ni jugadas claras, además de sufrir en el control del balón. Por su parte, Rayados aprovechó para desarrollar su juego y dar descanso a los protagonistas. La visita, a pesar de los cambios, no apareció.

Tras este partido, Pumas acumula 180 minutos sin gol en el ‘Grita México A21’, mientras Rayados acumula nueve encuentros consecutivos marcándole a los universitarios. Finalmente, Monterrey pudo aumentar la ventaja pero dejó de ‘pisar el acelerador’ y simplemente encaminó al fin del encuentro, ante unos inexistentes Pumas.