Lo que parecía ser un partido ‘sencillo’ para los mexicanos, terminó con una noche para el olvido, en donde a pesar de los errores cometidos a lo largo de los minutos, los Aztecas supieron llevar el partido al límite, para así, tratar de conseguir un pase a la final, pero primero, tendríamos una batalla de absolutos guerreros el día de hoy, que dejaría como resultado, 100 minutos llenos de emoción.
Cuando pasaba el primer cuarto de hora, solían ser más entretenidos los comentarios que el partido que estábamos viviendo. En éstos minutos, el jugador canadiense Laryea, se desprendía de los defensas, pero una gran salida de Talavera, evitaba que cayera el primer gol de los rivales. Sólo quedaba en susto, y por ahora todo seguía 0-0, y avisaban que no sería un partido fácil para México.
Cerca del final de la primera parte, se ocasionaba la polémica en el encuentro. Una caída de ‘Tecatito’ Corona, se tenía que revisar mediante el VAR, para al final, dictaminar que la jugada era penal para México. El encargado de tomar la pelota, sería Orbelin Pineda, que con su clásico salto antes de tirar, engañaba al portero lo suficiente para cruzar el balón, y mandar a guardar el primer tanto de los nuestros. Cuando México parecía ser peor, llegaba el VAR de manera justa, a por ahora darnos el pase a las finales.
La segunda mitad, mostraría una nueva cara de la selección mexicana, en donde al parecer, la charla del medio tiempo, había servido para calmar a los mexicanos que parecían ‘desenchufados’ del encuentro. El juego colectivo, se hacía más presente y asertivo. Por su parte, los canadienses no se iban a dar por vencidos hasta el pitido final, y la presión en líneas altas, y el juego de cuerpo, era lo que buscarían en la segunda mitad para tratar de igualar el encuentro.
Como se avisaba, cerca de la hora del encuentro, una jugada individual de Buchanan, terminaba con una exhibición de una horrenda defensa por parte de Salcedo, en donde el canadiense, terminaba venciendo a Talavera, y marcaba el gol del empate. Una jugada era suficiente para evidenciar la mala defensa mexicana, y así, los vestidos de negro recibían el primer gol en ésta Copa Oro, y se complicaba el pase a la final.
Unos minutos después, Kaye, el jugador canadiense, cometía una increíble falta en el área, que tras revisión en el VAR, se tomaba la decisión de que sería penal para los tricolores. Salcedo, quería enmendar sus errores, y tomaba el balón para enfrentar al portero, y con un pésimo tiro, y una buena intervención del arquero, se erraba el penal que nos ponía en la final. Pese a la polémica, todo seguía 0-0, y México, no encontraba solución.
Tras 7 minutos de agregado, todo apuntaba a que el partido terminaría en empate, pero una gran jugada mexicana por la banda izquierda, terminaba con Pizarro mandando el centro al punto penal del área, en donde el jugador del Atlético de Madrid, Héctor Herrera, lograba conectar el esférico para poner el marcador a favor de los mexicanos 2-1. Un crítico partido, concluía con los mexicanos obteniendo una agónica victoria.
Injusta victoria era lo que muchos reclamaban para los seleccionados, pero que al final, conseguían el ansiado pase a la final, para así, tener un choque de gigantes de CONCACAF, en donde Estados Unidos, se medirá ante los Aztecas en una final soñada. Habrá que trabajar en los errores, para así, quedarnos con la gloria el domingo 1 de agosto en punto de las 7:30 centro de México.
