La estrella brasileña, Neymar, llegó al fútbol europeo hace algunos años, aterrizando en Barcelona, ciudad y club que le vieron convertirse en uno de los mejores jugadores del presente, y con una muy prometedora carrera. Desafortunadamente, la relación entre club y jugador, terminó en 2017, cuando el brasileño decidió irse al PSG a escribir una nueva historia. La relación, no terminó como a ambos les hubiera gustado, teniendo que llegar incluso a los tribunales por desacuerdos de contrato.
Después de más de 3 años de ‘Novela’, éste desacuerdo, al fin llegó a su fin. El Barcelona, hizo un comunicado oficial a través de sus redes sociales, en donde decían que el lunes, se han cerrado extrajudicialmente y de manera amistosa, los diferentes litigios laborales y civiles que tenía abiertos con el internacional brasileño Neymar Jr. da Silva. Por lo que en Barcelona, empieza a llegar la tranquilidad y sonrisas después de tanto.
«El club y el jugador han firmado un acuerdo transaccional para poner fin a los procedimientos judiciales que estaban pendientes entre las dos partes: tres reclamaciones en la jurisdicción laboral y un procedimiento civil» Fueron algunas de las palabras que el club presentaba en dicho comunicado oficial.
Por su parte, y a falta de palabras, el brasileño se mostró agradecido por el cierre de éste caso, en donde prefiere seguir evitando la polémica, y no decir nada mediante sus redes, más que unas manos en forma de plegaria, que se toman como señal de agradecimientos del astro que milita en Francia.
El origen del conflicto, se dio cuando en la temporada 2016, Neymar había firmado una renovación que duraría hasta el 2021, en la cual, se hablaba de una ganancia de cerca de 44 millones de euros para el 10 de la canarinha. Pero la decisión de Ney, de marcharse al Paris Saint-Germain, en 2017, fue razón para que los culés, considerarán muy razonable no pagar ésta prima, pero Neymar, no estaba de acuerdo.
Neymar, llegó a Cataluña en la temporada 2013-2014, y en la 2016-2017, emigró al fútbol francés, con un costo de 222 millones de euros de su traspaso. El expresidente del Barcelona, Bartomeu, no pudo solucionar éste problema, pero la llegada de Laporta, hizo que en pocos meses, se cediera a poner fin al inconveniente.
