La locomotora del Carchi, como muchos lo conocen, se cubrió de gloria el día de ayer, tras recorrer los poco más de 250 demandantes kilómetros del recorrido olímpico de ciclismo de ruta de Fuji.

Con nulo apoyo y saliendo de los campos de cultivo ecuatorianos, Richard tuvo un ciclo olímpico perfecto al ganar tres etapas del giro de Italia 2019, coronándose campeón con ese mítico esfuerzo. Tras muchas carreras canceladas, inició temporada en el giro de Cataluña, donde demostró su enorme forma física imponiéndose en la categoría por equipos, al apoyar y remontar enormemente con su equipo INEOS Granadiers.

Seguido de esta enorme prueba, encontró algunas carreras en su calendario que sirvieron como preparación para la justa olímpica, que a su vez, sería la última preparación para el giro de Francia. Se mostró en forma, apoderándose de los primeros lugares del Gran Premio Miguel Induráin, la Vuelta al País Vasco , la Amstel Gold Race, la Lieja-Bastoña-Lieja y el Critérium du Dauphiné, esta última demostrando ser el pico de preparación.

Tras una temporada 2019 de ensueño y una 2020 con mucha inteligencia y preparación física, el día de ayer Carapaz se convirtió en el primer atleta latinoamericano en conseguir la presea de oro en ciclismo de ruta además de ser la segunda medalla de oro para su nación.

A sus 27 años Carapaz promete ser la sensación y promesa por los próximos años, trayendo premios y podios todas las temporadas.