Los octavos de final de la Copa Libertadores, nos han dejado grandes, pero polémicos encuentros entre los clubes sudamericanos, y el claro ejemplo, es el enfrentamiento entre el equipo argentino, Boca Juniors, y el brasileño Atlético Mineiro, que más que ser un encuentro lleno de garra y buen fútbol como nos tiene acostumbrado éste tipo de duelos, fue uno lleno de desafortunados sucesos, repletos de polémica y poco fútbol.

Los 90 minutos en casa del Mineiro, serían parejos, pero como fue tambipen en el duelo de ida, Boca anotaría un tanto al minuto 65, pero con una intervención desastrosa del VAR, el árbitro central, dictaminaba que el gol había tenido un milimétrico fuera de lugar, por lo que las celebraciones, se vieron anuladas para los de La Bombonera, y los reclamos, no tardaron en llegar.

La ausencia de goles en los dos partidos, entre el ida y vuelta, concluyeron con una serie que se definiría en penales. El brasileño, Hulk, erró su penal, pero los argentinos, no supieron aprovechar esa ventaja obtenida, y desafortunadamente luego de 9 tiros, el ganador sería el equipo brasileño por un marcador de 3-1. Y aquí, se desataría el descontrol total.

Terminado el partido, los argentinos se fueron con todo a los reclamos, para así, darnos cuenta, que el partido y la noche de Boca, aún tendría mucho camino por delante, en donde se desató la violencia, pues los reclamos de los de Boca, llegó hasta los vestidores, donde el club argentino, encararía a los jugadores y cuerpo técnico de los rivales, pues su eliminación, se les hacía un robo.

Las cámaras de televisión, ya estaban apagadas, pero los vídeos salidos de internet, mostraban lo anteriormente mencionado, los jugadores ‘Bosteros’, encarando a los locales, en una campal, donde incluso utilizaron las vallas de seguridad metálicas como armas para los brasileños. También, se les veía encarándose con los guardias de seguridad del estadio, quienes con gases, tuvieron que intervenir para que esto no siguiera.

Desafortunadamente el show futbolístico, se vio opacado por los sucesos post partido, donde los golpes y furia, serían los principales protagonistas de una noche para el olvido de parte de la CONMEBOL. Los directivos de la competición, aún no han hablado ni dado los castigos que serán seguros, y por ahora, sólo queda esperar para ver las cartas que se tomarán en el asunto, y esperar a no volver a vivir éstos acontecimientos que manchan el deporte.