Un tiroteo a las afueras del estadio encendió la histeria social colectiva
El día de ayer se presenció el partido de la MLB entre los padres de San Diego y Washington Nationals. Todo transcurría con normalidad hasta la entrada número 7 con una notable ventaja de 8 carreras contra 4 en favor de los padres, en lo que parecía ser una victoria inequívoca.
A partir de ese momento comenzó el desastre social, diferentes detonaciones se escucharon a las a fueras del inmueble y el desorden por parte del público ubicado en las gradas comenzó, en busca de un lugar para resguardarse, así que el césped fue el lugar adecuado para refugiarse para algunos y otros inmediatamente buscaron la salida como alternativa principal.
Más tarde mediante un comunicado oficial por parte del departamento de Washington DC se dió a conocer que en tal atentado hubo 2 personas heridas y la situación se encontraba bajo control. Ante está situación el partido fue suspendido y será reanudado el día de hoy para completarlo y entregarnos a un vencedor.
Situaciones como está nunca deberían suceder no sólo en el deporte, en un contexto general. Así fue como lo pronunciaron ambos equipos en sus respectivas redes sociales. Total desaprobación y un llamado de atención a la sociedad.
