
Por: Andrés Arreola // Fotografía: Sport Illustrated
Cuando de Juegos Olímpicos se trata, implícito va el nombre del histórico nadador estadounidense Michael Phelps. Entre los juegos olímpicos de Atenas 2004 y Río 2016, consiguió 23 medallas de oro olímpicas, tres platas y dos bronces, siendo el deportista o atleta olímpico con más preseas en toda la historia de la competición. Su debut se dio en Sidney 2000 con tan solo 15 años de edad y 4 años después ya se esperaba que ganara medallas, pero Michael superó todo en Beijing.
Sus mayores -e históricos logros- se dieron en los juegos olímpicos de Beijing 2008, en los que participó en 8 competencias distintas, ganando 8 medallas de oro. Los estilos que lo dejaron en la retina de todos los espectadores fueron: 200 metros libres, 100 y 200 metros mariposa, 200 y 400 metros con relevo de estilos, 4×100 y 4×200 en relevos estilo libre y 4×100 relevo de estilos. Durante los mismos juegos olímpicos de 2008, la ‘Bala de Baltimore’ rompió 7 récords mundiales y uno olímpico.
Fuera de Juegos Olímpicos pero dentro de la alberca, Phelps se adueñó de 26 títulos mundiales y cuatro récords mundiales entre 2001 y 2011.
Actualmente, la leyenda acuática se encuentra retirada apoyando a su fundación y diversas organizaciones que se enfocan en la salud psicológica de atletas, jóvenes y niños, debido a que sufre de depresión e hiperactividad por no tratar su problema a tiempo. De igual manera, se encuentra ayudando a su ex-rival, Ryan Lochte, en su preparación de cara a Tokio 2020.
