Un día como hoy pero una década atrás el equipo sub-17 de México enfrento la final contra Uruguay, el partido se disputo nada más y nada menos que en el Estadio Azteca pues el tricolor fue el país cede. En un increíble encuentro de los dirigidos por Raúl «Potro» Gutiérrez que vencieron 2-0 a los charrúas, convirtiéndose en bicampeones del mundo en la categoría y poniendo a México como uno de los paises potencia en las selecciones juveniles.
Sin duda ser local era una ilusión mayor para los jugadores y la afición que verían a la selección en sedes como Pachuca, Torreón y CDMX. En fase de grupos la selección tuvo un paso perfecto al vencer a Corea del Norte, Republica del Congo y Paises Bajos. Anoto 8 goles y recibió 4 por lo que fue líder del sector A con 9 unidades con +4 de diferencia.

En octavos enfrento a Panamá que se clasifico como una de los mejores terceros lugares. La selección azteca derroto a los panameños 2-0 en un rispido encuentro pero que los de Gutiérrez solventaron con eficacia. Para los cuartos la selección se topaba con Francia que venía con una generación sobresaliente y era una de las favoritas del torneo, contaba con jugadores como Laporte, Zouma, Benjamin Mendy o Bacayoko y sin embargo México venció a los Franceses 2-1 para acceder a semifinales.
En la antesala de la final se topo con la selección alemana donde estaba Emre Can y se veía fuerte pero los aztecas estaban fortalecidos y empezaron ganando a los 3 minutos con gol de Julio Gómez, pero los teutones le dieron la vuelta, pues al 10′ lo empataron y al 60´ Emre Can consiguió el 1-2, lo que paso después quedo para la historia.

Espericueta consiguió volver a empatar al 76′ con un gol olímpico donde Julio Gómez tuvo un choque de cabeza con la defensa germana y sufrió una aparatosa cortada que le obligo a jugar el resto del partido con un abultado vendaje; fue el mismo Gómez que cuando agonizaba el partido al 90 otro tiro de esquina termino bombeado tras un cabezazo en el primer poste, Julio Gómez remato de chilena y anoto un golazo que le daba la victoria 3-2 a los aztecas, lo que catapulto al joven futbolista como figura del torneo, además que se le adjudico el apodo de «la momia».
Así la selección mexicana se clasifico a la final donde venció a Uruguay 2-0 con goles de Giovanni Casilla y Antonio «Pollo» Briseño, quien era capitán del equipo, , así se consagraba una generación más sub-17 que colocaba su nombre junto a la de 2005 que consiguió campeonar en Perú. Así fue la historia que hoy cumple 10 años donde la selección sub-17 alzo la copa en el Estadio Azteca.
