Las semifinales de la Eurocopa, nos traían un digno partidazo entre dos de las selecciones más grandes del viejo continente. El clásico ente Italia y España, nos dejaría el primer finalista de ésta gran edición. Un partido donde ambos lo dieron todo, pero fue hasta penales donde se definiría el ganador, era lo que nos esperaba en más de 120 minutos de encuentro.

Los primeros 15 minutos del partido, eran de auténtica locura. España presionaba en líneas muy altas, por lo que no dejaba jugar a una Italia acostumbrada a ser ellos los de la presión, y los errores, se hacían presentes. Italia no se sentía cómoda, las oportunidades para España gracias a esto, se hacían presente, teniendo dos tiros al arco en pocos minutos.

La jugada más clara del encuentro en los primero minutos, en donde una descolada de Insigne, lo dejaba sólo contra el portero, a quien fácil se lo llevaba, pero la defensa española, reaccionó justo a tiempo para cortar el tiro, y forzar el pase para posteriormente quitarles el balón, y hacer que la jugada quedara en un susto de gol. El empate con cero goles se seguía manteniendo.

Terminaba la primera mitad en uno de los más intentos partidos que hemos vivido en la Eurocopa. Nadie dominaba en el marcador, ni en el partido. Las llegadas estaban al por igual por ambos lados, pero las defensas y errores en ataque, habían sido superiores en los primeros 45 minutos. Todo se iba a decidir en la segunda parte.

A la hora cumplida en el encuentro, llegaba la locura total en el estadio. Italia lograba anotar el primer gol de la noche de los pies de Chiesa. Una gran salida con contra golpe de la ‘Azzurra’, concluye con el joven jugador italiano haciendo una gran jugada individual frente a los defensas, en donde recorta hacia el centro, y tira al poste contrario, imposible para el arquero. Con 30 minutos por delante, ya lo ganaba la cuatro veces campeona del mundo, y se acercaba a la final.

A 10 minutos del final, llegaba el milagro español. Al que tanto se le criticaba, al fin apareció. Morata, en Wembley, marcaba un gol, uno de los más importantes de su carrera en un momento decisivo de la eliminatoria. Una gran pared con Dani Olmo, lo dejaba solo contra Donnarumma, al cual, con un zurdazo, vencía, y anotaba el gol del empate. Había partido aún, y los cambios, respondían.

Si 90 minutos no eran suficiente, el empate nos daría prórroga, porque el gol agónico, nos dejaba el empate para continuar pegados a la silla. Los primeros 15 minutos, eran más de lo mismo. La intensidad había disminuido, pero las ganas de ganar de ambos, seguían presentes en el campo. Todo parecía se definiría en penales, pero aún quedaban 15 minutos por delante.

Los 30 minutos del tiempo extra, tampoco daban un ganador, y con todo y el partidazo, nos íbamos a penales. Y arrancaba la serie Italia, en donde desafortunadamente, fallaba su primer intento. Para mala fortuna de España, desaprovechaban la ventaja, pues Olmo, volaba su tiro. Morata erraba su tiro, y la serie quedaba 3 para Italia, 2 para España.

Jorginho era quien tenía la responsabilidad de marcar el penal decisivo para los vestidos de azul. Como era de esperarse, el brasileño nacionalizado italiano, no fallaba, y con una gran ejecución, anotaba el gol, que metía a Italia a una nueva final de Eurocopa, y que ponía a toda una nación a soñar. El fútbol recompensaba a la selección que mejor había jugado toda la EURO, y ahora, obtenían su gran pase al último partido de la competición.

La final, se jugará el día domingo, en donde Italia, espera rival entre Dinamarca e Inglaterra que jugarán mañana miércoles 7 de julio.