El miembro del Hall of Fame, campeón con Dallas Mavericks en 2011 y uno de los mejores bases de la NBA Jason Kidd vuelve al equipo donde consagro su figura, pero ahora será el coach del equipo texano. Kidd llega a los Mavericks tras la sustitución de Rick Carlisle después de la eliminación el contra los Clippers, dónde a pesar de llegar al juego 7, los de Dallas no pudieron ganar un sólo juego en casa durante la serie.
Jason Kidd fue un gran jugador aclamado por la afición de los Mavericks, sin embargo existe un gran duda pues su experiencia como coach lo dejá con un récord de 183-190 que logro mientras entreno a los Nets de Brooklyn en la temporada 2013-14 y a los Milwaukee Bukcs durante cuatro años del 2014 al 2018. Coach Kidd tuvo su último trabajo en los aún campeones Lakers como ayudante de Frank Vogel.

Por ahora Mark Cuban, propietario del equipo busca rodear tanto en la gerencia como en el banquillo a gente de la confianza de Jason, ya se sabe que Dirk Nowitzki se incorpora como asesor y quien se encargara de buscar gente para el cuerpo técnico de Kidd. Por otro lado Cuban busca al ejecutivo de Nike Nico Harrison, cercano a Jason con la idea de trabajar con la directiva para la busqueda de refuerzos en la duela.
Rick Carlisle, ahora entrenador de los Pacers ve con buenos ojos la llegada de Kidd a los Mavericks y augura que puede potenciar el juego de Luka Doncic, pues recuerda que Jason era un jugador con características similares a las de Luka; en entrevista para ESPN Carlisle dijo: «Creo que sería una gran situación para Luka, y creo que sería una situación increíble para Jason. Soy la única persona en el planeta que ha entrenado a ambos tipos y que conoce todas sus cualidades especiales. como jugadores de baloncesto. Para mí, sería un gran matrimonio, pero eso es solo una opinión».
Veremos que tan buena es la combinación de Kidd-Doncic en los Mavs, pues en los último playoffs han dado buenas sensaciones pero terminan quedándose en la orilla de avanzar a situaciones más importantes para aspirar a las finales tan ansiadas por Doncic y la afición de Dallas.
