La selección de Bélgica superó con mucho esfuerzo por 2-0 selección de Finlandia en un partido los “red devils” no podían finiquitar sus ataques y que terminó decantándose hasta que el reloj estaba cercano a los últimos quince minutos de juego.
Este lunes 21 de junio, Bélgica y Finlandia se vieron las caras en el Estadio Krestovski de San Petersburgo, Rusia. Los belgas llegaban con dos triunfos como primeros del grupo por lo que no se jugaban mucho con el pase a la siguiente etapa ya asegurado, mientras que Finlandia con 3 puntos necesitaba sumar en una complicada lucha por el segundo y tercer puesto.
Bélgica rápidamente hizo sentir su condición de favorita yéndose al ataque desde los primeros minutos. Los medallistas de bronce del pasado mundial de Rusia 2018, contralaron el balón manteniéndolo y transitándolo principalmente en la media cancha rival. Por su parte Finlandia con algo de trabajo logró ir agarrando su ritmo con jugadas verticales aunque sin retener tanto la pelota.
Llegado al cuarto de hora la intensidad ya había bajado, esto permitió a los nórdicos acomodarse mejor en la cancha y no padecer tanto las ofensivas belgas que no encontraban como concretar sus jugadas. Los “diablos” optaron por intentar de larga distancia pero ahí tampoco tenían éxito
Ya para los últimos 10 minutos de la primera mitad parecía que Bélgica se ponía las pilas, pues pudo generar un remate de cabeza de Romelu Lukaku pero que fue contenido sin problemas por la poca fuerza y colocación que llevaba. Así mismo un disparo cruzado de Jérémy Doku que estupendamente atajado por Lukas Hradecky para mantener el 0-0 hasta el descanso.

En los primeros minutos de la segunda mitad fue un poco más movida para ambas partes, pues Finlandia quiso tomar la iniciativa yendo al frente con intensidad, pero los “rojo” poco después quisieron ir de nuevo por el control del partido, y tal como en la primera parte empezaron a controlar mayoritariamente el esférico.
Para esta parte complementaria Bélgica fue más insistente, pero los desaciertos de sus ofensivos y la atenta defensa rival no dejaban que se rompiera con el empate. E incluso la suerte le favoreció a Finlandia, pues primero en una gran combinación entre Axel Wietsel y Eden Hazard el disparo de este último que parecía convertirse en gol tuvo otra gran intervención del portero de los “búhos” en la que lució sus habilidades. Además de una anotación donde Lukaku recibió un pase filtrado pero que el VAR apreció una posición adelantada muy apretada y controversial.
Sin embargo, al minuto 74 la buena actuación que estaba teniendo a Hradecky se vio opacada porque la fortuna cambio de lado y favoreció a los belgas, pues en un tiro de esquina, Thomas Vermaelen saltó más que todos para rematar de cabeza y a pesar de pegar en el poste el rebote se estrelló en el arquero concediendo un autogol que puso el 1-0 para los rojos.

Esta anotación elevó el ánimo de los “red devils” quienes para el minuto 80 aumentaron su superioridad en el marcador en una nueva llegada al área donde Lukaku tomó el balón de espaldas a la meta y con una media vuelta sacó un zapatazo potente por abajo que incrustó el segundo para su país. Tras esto, a pesar de los intentos nórdicos ya no pudieron reponerse por lo que el 2-0 fue definitorio.

Con este resultado Bélgica terminó por proclamarse líder del grupo en esta fase con tres victorias en tres juegos. Mientras que Finlandia con la derrota y combinado con la goleada de Dinamarca sobre Rusia por 4-1 bajó a la tercera posición con 3 unidades. Ahora debe esperar resultados de los otros grupos para ver si es que puede acceder a la siguiente ronda como uno de los mejores terceros puestos.
