Inició la actividad del grupo F en la EURO 2020, uno de los más atractivos en esta fase, pues dentro se encuentran tres potencias y firmes candidatos a hacerse con la copa en esta edición. Hungría recibió a la selección portuguesa, actual campeona del torneo.

La cancha del Puskás Aréna, ubicado en Budapest, fue la sede del encuentro, que más allá de lo deportivo, también trascendió por permitir un lleno total, por lo que los aficionados húngaros pudieron apoyar a su selección en un estadio repleto. Para ingresar se les pidió un test PCR con resultado negativo a los extranjeros y una prueba de vacunación para los húngaros.

Así salieron los equipos a la cancha:

Hungría: P. Gulacsi, A. Szalai, W. Orban, E. Botka, A. Fiola, A. Schafer, Á. Nagy, L. Kleinheisler, G. Lovrencsics, R. Sallai, Á. Szalai. D.T. Marco Rossi.

Portugal: R. Patricio, R. Guerreiro, Pepe, R. Dias, N. Semedo, D. Pereira, W. Carvalho, D. Jota, B. Fernandes, B. Silva, C. Ronaldo. D:T: Fernando Santos.

El partido inicial de un torneo no recibe la carga de ser el definitivo, pero sí puede condicionar lo que se tenga que hacer en un futuro si es que los resultados no son benéficos, eso lo entendieron perfectamente ambas escuadras y se adaptaron al entorno para tratar de tener más posibilidades de lograr pasar a la siguiente fase.

Los minutos de la primera mitad dejaron impresiones acerca de las posibilidades que tenían ambos equipos de marcar el gol, los portugueses se aproximaron en al menos cuatro ocasiones, Diego Jota desperdició lo que pudo ser el primer gol. Rui Patricio no tuvo inconvenientes más que un cabezazo de Szalai que fue a sus manos. Los mismos veintidós jugadores saltaron ala cancha en la segunda mitad.

El jugador de la noche era sin duda alguna Peter Gulacsi, que había intervenido correctamente en varias ocasiones y mantenía el cero. El resultado que estaban trabajando se acercaba, incluso coquetearon con la idea de ganar, esto tras anotarle gol a Rui Patricio, pero la jugada de invalidó por posición adelantada.

Los últimos diez minutos del partido llegaron y también los goles, de una manera accidentada y fortuita, Raphael Guerreiro anotó el primero de la noche, en una jugada por el flanco derecho tuvo la oportunidad de impactar, el desvío de un defensa dejó inmovil a Gulacsi, y a la par que el balón se introducía en la portería se veía cómo se desmoronaba la moral de los locales que habían logrado mantener el resultado durante 84 minutos.

Dos minutos después, al 86’, Willo Orban le cometió una falta dentro del área a André Silva, jugador que había ingresado al terreno de juego al 81’. Cristiano Ronaldo tomó el esférico y se colocó frente al marco para ejecutar el penal, el marcador se cambiaba nuevamente, ahora mostrando un 0-2.

El partido había cambiado radicalmente tras las dos anotaciones, y en el tiempo de compensación apareció la habilidad de los portugueses, comandados por Cristiano Ronaldo, que tomó el balón por la derecha y tras una pared quedó de frente a Gulacsi, con un movimiento se quitó al guardameta y mandó el balón al fondo de la red, ese fue el el tercer gol y definitivo.

Portugal se ubica momentáneamente en la cima del grupo, en espera de lo que puedan hacer Alemania y Francia, los tres puntos y la diferencia de goles son factores de suma importancia en un grupo tan cerrado.

La victoria no fue lo único que celebra la Seleção das Quinas, puesto que con el doblete de Cristiano Ronaldo, el histórico jugador portugués superó a Michel Platino, con quien compartía el récord de goles en la competencia, la cifra era de 9, y ahora con lo hecho por el lusitano sube a 11, con al menos dos partidos más por delante.

La selección del grupo que parece más endeble ante los ojos de la opinión pública, es la húngara, pero en un torneo de esta magnitud no deberían de asumirse víctimas puesto que en el futbol nada está escrito. Hungría demostró su capacidad para mantener un resultado durante gran parte del partido, pero sobre los minutos finales fue imposible seguir así; Marco Rossi se enfrenta a un reto al frente de los Magyarok, puesto que todavía hay posibilidades de avanzar a la siguiente ronda.

El sábado 19, Portugal recibirá a Alemania, mientras que Hungría se medirá con la selección que campeona del mundo, Francia.