Llegó la hora de la verdad, se presenta el descenlace del final four correspondiente a la CONCACAF Nations League y no existe un mejor escenario. El estadio Empower Field de Denver recibió un nuevo capítulo del clásico de la confederación, Estados Unidos y México disputaron un vibrante partido rodeado de aficionados que alentaron a muerte ambas naciones.
El equipo de las barras y las estrellas saltaron al juego con la formación 1-5-4-1. XI Inicial: Steffen, Yedlin, Brooks, Mckenzie, Dest, Acosta, Ream, McKennie, Pulisic, Sargent, Reyna.
El combinado azteca salió con la formación 1-4-3-3: XI Inicial: Ochoa, Gallardo, Moreno, Araujo, Rodríguez, Álvarez, Rodríguez, Herrera, Corona, Lozano, Antuna.
Rodaba el balón en Denver y la sorpresa llegaba. Importante presión de Corona obligaba a la defensa contraría a regalar el esférico en el área, el número 17 fusilaba a Steffen y marcaba de manera temprana, México lo ganaba 0-1.

El gol caía como balde de agua fría a los Estados Unidos que parecían inoperantes en los primeros minutos. El equipo azteca generaba peligro a las espaldas de los contrarios, esto con pases a profundidad para el tridente Corona-Lozano-Antuna.Los locales comenzaron a generar peligro con Dest y Pulisic, ambas escuadras jugaban revolucionadas y esto generaba un partido vertical de altas proporciones.
Al minuto 24′ Moreno marcaba el segundo de la noche tras un centro de Herrera por la banda izquierda. Minutos más tarde el silbante, con ayuda del VAR, marcaría un previo fuera de juego del canterano universitario.
Tres minutos más tarde Estados Unidos empataba el marcador. McKennie remataba al poste ante un saque de esquina y, en el rebote, Reyna definía al centro. Se presentaba un juego digno de llamarse clásico.
A 5 minutos de terminar la primera parte, Lozano tuvo un mano a mano que un gigante Steffen atajó de manera espectacular, este sería sustituido por una lesión al minuto 70. Para la segunda mitad el ritmo del juego se presentó de la misma manera, los 22 jugadores sabían la responsabilidad de portar ambas casacas y no dejaban ninguna jugada a la deriva, se peleaba cada balón a muerte.
Los cambios llegaron por parte de ambas escuadras y el partido siguió con la misma tónica. Al 79′ Lainez recibía un balón por la derecha y penetraba el área contraría, con un potente disparo raso le devolvía la ventaja al conjunto nacional. El jugador del Betis tenía un minuto en la cacha y en el segundo balón que tocaba daba la victoria momentánea.

La alegría le duró muy poco a la visita ya que, 3 minutos después de la celebración, Estados Unidos empataba el marcador nuevamente. En un tiro de esquina cobrado por Reyna, McKennie se levanta y conecta con tremendo testaraso para vencer a Ochoa. El equipo norteamericano empataba de la manera que mayor daño hizo a su rival, a balón parado.
El empate mandaba directamente a los tiempos extra. Los jugadores de Estados Unidos mostraban el cansancio del tiempo reglamentario. Por otro lado, México tomó el total control del partido, generó peligro latente pero sin profundidad.
En el segundo tiempo extra sucedió la épica. Al 108′ Pulisic recibía una falta en el área, el VAR ayudaba al cantante para señalar la pena máxima y el jugador del Chelsea convertía el gol que los ponía al frente.

México vendería cara la derrota, en el último minuto se marcaba una mano de Brooks en el área, de nueva cuenta el VAR intervenía. Después de una larga revisión, el silbante señalaba la infracción y Guardado se armaba de valor para cobrarlo. Horvath, portero suplente que ingresó en la segunda mitad, se vistió de héroe y atajó el tibio penal cobrado por el capitán mexicano.
Desde la Copa Oro del 2007, Estados Unidos no le ganaba una final a México. Hoy lograron terminar con esa mala racha y se convierten en el primer campeón de la presente competencia.

