
Por: Andrés Arreola // Fotografía: @Atleti
Atlético de Madrid, tras una larga y sufrida espera, consiguió su undécima liga de España al derrotar en la última jornada a Valladolid, en Pucela.
El conjunto por Diego Simeone sufrió de más en el camino al título de la temporada 20-21, incluyendo el último compromiso de liga, en el que necesitaban la victoria para asegurar el campeonato. Al final Atlético de Madrid se coronó campeón sin necesidad de combinación de resultados con el Real Madrid, pues con los 3 puntos en la bolsa confirmaron la gloria a pesar de la paralela victoria merengue ante Villarreal. De esta manera y, como lo llegó a mencionar el ‘Cholo’, es como gana el Atlético y por supuesto que a sus aficionados les sabe más.
La ya mencionada sufrida espera constó en una ventaja de 11 puntos sobre el Real Madrid que el mismo Atlético fue diluyendo con el pasar de las jornadas, al grado de llegar con únicamente 2 unidades de ventaja al último compromiso, por lo que no había margen de error.
Los colchoneros disfrutaron -si cabe la palabra ya con el título en las vitrinas- del liderato de La Liga desde la jornada 9 para finalmente cumplir con los pronósticos de quedarse con una liga que, parecía, nadie quería. De esta manera y por primera vez desde hace 50 años, una generación rojiblanca logra ver campeones a los suyos en un lapso de una década, pues han pasado siete años del anterior campeonato del ‘Cholo’, obtenido sobre la cancha del Camp Nou.
Tras el contexto, vienen los protagonistas. Generalmente, los planteles ganadores del ‘Atleti’ van más allá de lo ordinario, es decir; son planteles muy competitivos, conformados por jugadores con hambre de victoria o sed de revancha, lo que los vuelve inmortales al plasmar un campeonato más en la historia del club. La undécima Liga no es la excepción: Oblak, con sus atajadas cardiacas, se quedó el Zamora -quinto en seis años- consolidándose como uno de los mejores arqueros del mundo. Qué decir de los pulmones y renovación de Llorente y los que lo rodeaban. Y claro, no se podría pensar en tener un campeón distinto a Barcelona y Real Madrid sin los 21 goles del ‘Pistolero Uruguayo’, Luis Suárez.
Todo el plantel, redondeado desde la perspectiva de las necesidades de Simeone que buscaba desesperadamente un ‘killer’ de área, en Luis Suárez encontró a su mejor ‘9’: un delantero con presencia, con garra, fuerza, portento físico, inteligencia táctica y con la sangre hirviendo; todo lo necesario para romperla con el club que lo arropó tras su polémica salida del FC Barcelona.
Finalmente, Atlético de Madrid con sus 86 puntos, producto de 26 victorias y 8 empates en 38 partidos le da mayor calma a Simeone, quien ha elevado el listón de exigencia y éxito en el club más allá de que mediáticamente le afecte por momentos. Pero ¿qué importa? si al frente de los colchoneros ha sumado 2 ligas, 1 copa, 2 Europa League, 1 Supercopa de España, 2 Supercopas de Europa y, aunque no entren en el palmarés: dos subcampeonatos de Champions League ante el Real Madrid. Simeone, su mejor entrenador en toda la historia.
Lo único ausente en esta histórica temporada para el Atlético fue su afición, por razones conocidas por todos. Y aún sabiendo que es uno de los equipos con mayor empuje de su público cuando están en camino a lograr alguna gesta, lograron darle al Wanda Metropolitano su primera estrella. Simeone, en algún punto de la ardua batalla por el titulo mencionó que «el más fuerte psicológicamente» se quedaría con La Liga. Hoy son Campeones de España.
