Santos clasifica a las gran final del Guardianes 2021 luego de haber vencido al Puebla 3-1 global en las semifinales. El Estadio Cuauhtémoc se pintó de azul y blanco, recibió a una afición ilusionada por ver a su Franja finalista, sin embargo, el solitario gol de Santiago Ormeño fue insuficiente.
Santos llevaba la ventaja de tres goles a cero, como resultado de la semifinal de ida en la Comarca Lagunera. Los dirigidos por Larcamóm saltaron a la cancha con seguridad, tocando el esférico, triangulando, y generando llegadas al área rival, sin embargo, no tuvieron mayor contundencia o intensidad, por lo que no lograron anotar gol en la primera parte del partido.
Al regreso, la presencia camotera fue mayor, constantemente se metían a zona de peligro, pero la saga lagunera no permitió mayor ataque. El partido se vio empañado por errores arbitrales, y sobre todo por una pésima actitud de los de Torreón, quienes quisieron perder tiempo en el partido en el saque de meta, durante los cambios del técnico, y buscaron conato de bronca.
Con todo en contra, los poblanos le devolvieron la ilusión a su afición con un remate de Ormeño que ingresó a la portería visitante. El grito de gol resonó en todo el Cuauhtémoc, junto con el grito de «Si se puede». Faltando más de 20 minutos al encuentro, el dominio del partido fue blanquiazul, aunque Santos aprovechaba los pocos contrataques que tuvo para desequilibrar el juego.
Larcamón realizó cambios ofensivos, el ataque fue comandado por Ormeño, Ferrareis, Escoto, con buenas llegadas de Fernández y Reyes. Los minutos pasaban, no intentaron disparar desde fuera, generaban las jugadas dentro del área, algunos disparos pasaron por un costado de la portería, pero ninguno podía entrar.
Llegó el minuto 90, la Franja necesitaba dos goles más si quería clasificar a la final, buscó oportunidades, pero el final del partido se vio empañado por un pleito entre jugadores de ambas escuadras, donde el silbante, con desempeño dudoso, sacó la tarjeta roja a Amaury Escoto.
El silbatazo final generó euforia entre los pocos aficionados laguneros, y en los enfranjados causó descontento y enojo, y otros más aplaudieron al equipo por haber llegado hasta esa instancia. Santos se medirá a Cruz Azul en la gran final del torneo, y Puebla esperará hasta el próximo torneo para lograr la hazaña.
