Por Etianne Castillo Hernández.
El día miércoles, 19 de mayo, se disputó desde el Stade De France en Saint-Denis, una edición más de la final de la Copa de Francia. Paris Saint-Germain y Mónaco fueron los equipos que tras un largo camino pudieron colarse a la última instancia. Los de la capital francesa venían de eliminar al Montepellier, al Angers y al líder de la liga, el Lille; mientras que los del principado terminaron con los sueños de la revelación del torneo, el GFA Rumilly, de la National 3 (5ª División), así como del Lyon y el Metz.
El partido empezó con un dominio de los de París, quienes se lanzaron al frente desde los primeros minutos, llevando el juego a la cancha de su rival, teniendo la posesión de la esférica y presionando arriba cuando no la tenían. Fue así que al minuto 19, una mala salida desde el fondo por parte de los monegascos fue bien capturado por Kylian Mbappé. El joven francés encaró con el balón al guardameta Majecki, pero en lugar de finiquitar la acción decidió compartirle el esférico a su compañero Mauro Icardi que llegó por un costado solo para empujar el balón al fondo poniendo el 1-0.
Tras el gol, el conjunto rojiblanco quiso contrarrestar el marcador, tomando cada vez más actividad con la pelota. Sin embargo, se toparon un Keylor Navas tiemposta que con sus recorridos dentro y fuera del área evitaba mayores peligros para su arco. Además de que los parisinos seguían asechando pero ahora con contragolpes a velocidad aprovechando la potencia en piernas de sus hombres.
Para la segunda mitad ya se pudo apreciar un duelo más parejo, e incluso la suerte también apeteció para ambos bandos. Primero a favor del PSG, cuando un centro al área de Gelson Martins se fue desviando a su portería y que terminó por sacarle pintura al poste mayor. Aunque minutos después el travesaño jugaría ahora para el otro lado cuando Mbappé quiso sorprender con un globito que se terminó impactando en el larguero.
Ya cuando se llegaba a la recta final del encuentro, apareció de nuevo la figura del partido, Kylian Mbappé. El número 7 del París, al minuto 81, terminó con las esperanzas de su antiguo club después de que con gran desborde Di Maria le filtrara una pelota que el atacante de 22 años definió picado y cruzado para poner el 2-0 final que le daba el trofeo a los dirigidos por Mauricio Ponchettino.
De esta manera el París Saint-Germain consigue su 14° título de copa, aumentando el record de máximo ganador, obtiene su tercer copa al hilo y el séptimo en la última década. Además, evita la temporada en blanco, pues al estar eliminado de la UCL y segundo lugar de la Ligue 1, este era el único torneo que le quedaba en el que dependía de sí mismo. Ahora deberá centrarse en la última y definitoria jornada de la liga, en la que está a un punto del primer lugar. Por su lado el Mónaco, matemáticamente aun tiene posibilidades de campeonar en liga, pero depende que tanto Lille como el PSG pierdan y ganar por una diferencia de 6 goles en su visita al Lens.
