Por Etianne Castillo Hernández.

Este sábado 15 de Mayo del 2021 Chelsea FC y Leicester City disputaron en el mítico estadio de Wembley la final del torneo más antiguo del fútbol, la FA Cup, en su edición número 140. Los «blues» llegaban a esta instancia después de eliminar al Manchester City en búsqueda de su noveno título de copa. Por su parte los «foxes» dejaron en semifinales al Southampton, y tenían la fiel misión de llevar por primera vez el trofeo del torneo de copa a sus vitrinas.

Hay que resaltar que para esta ocasión, la catedral del fútbol, pudo albergar a aficionados de ambos clubes. Si bien el estadio no pudo estar al tope de su capacidad para 90.000 espectadores, si hubo poco más de 20,000 personas que se dieron cita en el inmueble para la final. Hay que recordar que en 2020 la asistencia a los estadios se tuvo que interrumpir por la pandemia incluyendo a la final de la FA de ese mismo año.

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En cuanto el partido, el Chelsea de Tuchel saltó al campo con Kepa en la portería; una línea de tres abajo con James, Silva y Rüdiger; De carrileros Azpilicueta por la derecha y Alonso por izquierda; el medio campo estaba compuesto por Kanté, Jorginho y Mount; y en la delantera Ziyech y Werner.  Por el otro lado, el Leicester City de la mano del norirlandes Brendan Rodgers salió con Schmeichel en el arco, una defensa construida por Söyücü, Evans y Fofana, en la lateral Thomas por izquierda y Castagne por derecha, en la mitad de la cancha Ndidi y Tielemans; en la parte alta Pérez como mediapunta  y arriba Vardy con Ihenacho para complementar el ataque.

El inicio del encuentro fue sumamente movido, con transiciones rápidas por ambas escuadras. Sin embargo, las defensas se hacían respetar ya que rechazaban cada jugada de peligro. Y no fue hasta el primer cuarto de hora del juego que se empezaron a dar las primeras llegadas interesantes. Primero con el Leicester que con un centro raso de Castagne para Vardy que remató remató dentro del área aunque el balón se estrelló en la pierna de un defensor antes de que pudiera acercarse más al arco. Y posteriormente en un tiro libre que fue centrado por Tielemans al que Söyüncü le metió un testarazo que se fue por arriba del marco de Kepa. 

Por su parte el Chelsea no se quiso quedar atrás y al 22′, Mount, probó de larga distancia con un disparo por abajo que se fue por un costado del poste derecho. Aunque la de mayor riesgo fue al minuto 28,  cuando el equipo londinense dejó ir una clara que surgió tras una serie de toques en el área del que Thiago Silva sacó un centro que pasó frente a la mirada de todos pero que no pudo ser empujada a la meta defendida por Kasper Schmeichel.

Durante los siguientes minutos el partido se volvió trabado, con posesiones que al final no generaban mucho. Y fue así que ya hasta el final de la primera mitad nuevamente se pudo ver un poco más de emoción. Al minuto 41 con un balón perdido por “los foxes” al querer salir jugando desde su cancha y que dejó a Timo Werner encarando el área rival junto con Ziyech, pero este primero terminó por disparar dejando a todos con la duda del peligro que pudo haber causado si hubiera cedido la pelota a su compañero argelino. Y al 43′ con el Leicester intentando un pase bombeado cortesía de Tielemans al medio del área, lugar al que Vardy entró y ganó la posición correctamente, no así en su remate que se fue abierto por el poste izquierdo. De esta manera se cerró la primera parte con un empate 0-0 que no dejaba satisfechos a los espectadores.

La parte complementaria tuvo un arranque muy similar al de su predecesor. Mucha garra, mucha fuerza pero pocos frutos. Y fue hasta el minuto 62 que Tielemans tuvo que sacar algo distinto para marcar diferencia, pues tras la recuperación de su equipo despues de la pesima salida de James, el oriundo de Bélgica sacó un disparo de larga distancia que se incrustó en el ángulo superior izquierdo, al que Kepa no pudo llegar por más que se estiró, dejando sorprendidos a propios y extraños poniendo el 0-1 en el marcador.

Tras la anotación, el técnico alemán Tomas Tuchel, tomó la decisión de meter a los hombres de peso con la esperanza de revertir la situación, dando entrada a Chilwell y Pulisic por  Alonso y Ziyech. Así mismo, poco después plantó una postura más ofensiva retirando a Jorginho y a Azpilicueta para tener en la cancha a atacantes como Hudson-Odoi y a Kai Havertz. 

Fue así que las sustituciones le parecían dar resultados, pues el juego se fue abriendo y tornando a su favor. Y al minuto 77 por poco el Chelsea logra igualar las cosas cuando Chilwell recibió un balón de Kanté y puso un cabezazo que Schmeichel logró detener con la yema de los dedos generando los aplausos y la ovación de su equipo y la afición.

Con el pasar de los minutos el partido iba envejeciendo aunque los blues se posicionan cada vez más en el área del Leicester con alta insistencia arrinconando por lapsos a sus oponentes. No obstante, se toparon  con un Schmeichel inspirado que hizo la atajada del campeonato al detener un disparo potente a Mason Mount con una sola mano, ganándose así de nuevo a los seguidores de su club. Y minutos después, ya con el partido agonizando, los hinchas del Chelsea que ya celebraba un gol de Chilwell que mandaba a la prórroga el encuentro tuvieron que callar su festejo ya que fue anulado por el VAR por un fuera de lugar sumamente cerrado.

Ya en la compensación el Leicester resistió como pudo pero con firmeza los embates de un Chelsea volcado al frente que ya no pudo hacer mucho ante la falta de tiempo. Es así que con el silbatazo final, se soltó la alegría y la algarabía por el lado de los zorros y la tristeza e impotencia en los azules, concluyendo con un 0-1 el partido a favor de los dirigidos por Brendan Rodgers. De esta manera, el invitado de honor, el príncipe William, duque de Cambridge, le entregó al capitán Kasper Schmeichel el primer título de la FA Cup en la historia del Leicester City.