Justin Fashanu fue un futbolista inglés que vivió momentos de gloria, pero también, atravesó episodios sumamente difíciles que marcaron su vida y al balompié inglés.

Nacido en 1961 en el municipio de Hackney al norte de Londres, Fashanu fue un hombre con tres características que, para su época, condicionaron su vida: era pobre, de color, y la que más lo afectó, era homosexual. Fashanu fue el primer futbolista en declararse abiertamente homosexual, situación que no cayó bien en su entorno.

Desde su infancia, Justin no tuvo la mejor de las suertes: él y su hermano John fueron abandonados en un orfanato cuando tenía 6 años; cuando alcanzó la adolescencia, decidió que quería dedicarse al deporte.

Primero intentó con el boxeo, pero un visor de la época lo convenció para que se calzara unos tachones y probara suerte en el fútbol. A los 17 años, ya era un delantero estrella para el Norwich City. Anotó 35 goles en 90 apariciones con los canarios, y en 1980, le anotó un golazo al Liverpool que fue condecorado como el mejor de la temporada.

En el verano de 1981, se convirtió en el primer jugador de color cuyo traspasó alcanzó el millón de libras. Y lo hizo nada menos que al Nottingham Forest, que en ese entonces era bicampeón de Europa y era dirigido por Brian Clough, uno de los mejores entrenadores de Inglaterra.

Su llegada al Nottingham fue el punto más alto de su carrera, pero a raíz de una serie de choques con Clough, comenzó su declive. Aunado a esto, se dice que Fashanu frecuentaba bares para homosexuales, situación que mermó su desempeño y que no fue bien vista por su entrenador.

Fue enviado al Southampton y ahí comenzó el carrusel de equipos por los que desfiló: Notts County, Brighton, Manchester City, West Ham, Leyton Orient y otras escuadras canadienses. Básicamente su carrera andaba sin rumbo, pero el 22 de octubre de 1990, su nombre regresó a la escena mediática.

La portada del diario sensacionalista «The Sun» contenía una foto de Fashanu, acompañado de las palabras «SOY GAY». El artículo reveló esta faceta del jugador, y otras historias que lejos de recuperar su carrera, terminaron por sepultarla. Incluso su hermano se distanció de él, ya que no quería que llegaran a pensar que el también era homosexual.

Ya retirado como jugador, parecía que en Estados Unidos tendría suerte en su nueva etapa como entrenador de un equipo en Maryland. Sin embargo, una acusación de abuso sexual terminó de complicar su vida.

En marzo de 1998, un adolescente lo acusó de haber abusado de él. El miedo a ser capturado y enjuiciado lo llevó a huir del país y regresar a Inglaterra. Dos meses después, específicamente el 2 de mayo de 1998, decidió ponerle fin a todo. Fue hallado muerto en el garage de su casa en Londres, colgado de una cuerda y con una nota de despedida.

Me he dado cuenta que ya me han declarado culpable. No quiero dar más preocupaciones a mi familia y amigos. Espero que el Jesús que amo me de la bienvenida; al final encontraré la paz que nunca tuve.

Tiempo después se desechó el caso por falta de pruebas, pero ya era demasiado tarde. Años más tarde, el 19 de febrero, día del nacimiento de Justin, fue declarado como el Día Internacional contra la Homofobia en el Deporte. Fue inducido al Salón de la Fama del Fútbol Inglés y en un documental de su vida, su hermano se mostró arrepentido por las actitudes mostradas con anterioridad.