Tras más de un año de inactividad, y después de haber sufrido los estragos emocionales de haber perdido dos cinturones y la categoría de «elite» en los pesos pesados, Andy «The Destroyer» Ruiz ganó por decisión unánime anoche en contra del veterano Chris Arreola, quien para la opinión de todos, fue la verdadera estrella de la noche.

Desde el round uno, se noto que Andy no se encontraba cómodo, se mostraba pasivo, no movía mucho el cuerpo y a pesar de su constante presión al rival, los golpes de poder no llegaban y la esencia del poderoso ex campeón mexicano, simplemente no existía más. En el segundo asalto probó la fuerza de golpeo de Arreola, lo que lo llevó a la lona, los expertos coinciden en que lo último que te abandona es la pegada, y anoche Chris lo dejó ver; a base de golpes de poder muy esporádicos mantuvo a raya a Ruiz, haciéndolo ver sumamente mal, proponiendo en cada round y haciendo que la esquina de los Reynoso optaran por la conocida táctica de «cansar al viejo toro».

Con rounds, dos, seis y nueve, sumamente entretenidos, Andy y su esquina lograron el cometido pues a Arreola se le acabó la energía y poco a poco Andy tomo el control de la pelea que lo llevó a su triunfo.

Ahora, si bien las tarjetas de los jueces se vieron sumamente influenciadas por las casas de apuestas y la nueva categoría de Andy al pertenecer al Canelo Team, la realidad es que Andy ganó, pero no sobrado, no como lo muestran las tarjetas oficiales de 117-110, 118-109 y 118-109, todas para Andy. Para la tarjeta de CORNER, Andy ganó la pelea 115-112 y se mostró temeroso, agotado, sobre entrenado, con poco box, lento y realmente decepcionante.

¿Ahora qué sigue? Para todos fue obvio que Andy no se encuentra en posición de pelear contra los campeones, dígase Wilder, Fury, Joshua o inclusive Usyk, creemos que lo mejor para el mexico-americano sería tener otra pelea intermedia, quizás ante King Kong Ortiz, replantear su campamento de preparación y ser más agresivo, todo esto si se quiere volver a tener una chanse por el título.