Las maldiciones y records en el fútbol, existen, pero como todo, están hechas para romperse, y comenzar a escribir una nueva historia. El día de hoy, Arsenal recicbía a Everton en el Emirates Stadium por parte de la jornada 33 de la Premier League. Ancelotti, lograría romper una ‘Malaria’ en el cuadro ‘Blue’, para así, encaminar a los suyos a los lugares que les permita participar en competiciones europeas.

Durante los primeros 30 minutos de juego, el partido se tornaba muy intenso, Arsenal, y sus jóvenes atacantes, que sólo habían tenido un tiro directo al arco, pues a pesar de la intensidad, los jugadores aún no afinaban la puntería de cara al arco. Everton por su parte, se enfocaba más en defender que en atacar, pues hasta ahora, no habían generado una verdadera jugada importante.

Cuano corría el minuto 28, Partey cometió una falta que le costó la tarjeta amarilla al borde del área. Lo peor de ésta acción, fue que Sigurdsson tomó y acomodó el balón para intentar el libre directo. Afortunadamente para los ‘Gunners’, el balón pegaba en el larguero del arco, y se iba sin mayor peligro de gol. Era la más importante del primer tiempo, pero el partido, seguía cero por cero.

 El primer tiempo llegaba a su fin, y por el momento, ninguno de los dos equipos se había logrado hacer daño, y por el momento, Arteta y Ancelotti repartían puntos. Ninguno de los jugadores había logrado hacer algo sobresaliente para que su equipo se pusiera adelante en el marcador. Esperábamos en los siguientes minutos, alguien rompiera la igualdad, y pusiera a su equipo cerca del objetivo europeo.

El segundo tiempo, apuntaba a que todo sería diferente, pues a doce minutos de arrancados los últimos 45, Dani Ceballos sufría una falta en el área rival, y el árbitro, marcaba penal. Desafortunadamente, antes de la falta, el jugador francés Pépé, se encontraba en posición adelantada, y al haber intervenido en la jugada, se anulaba el penal. Todo esto a decisión del VAR.

Durante todo el partido, los de Arteta, había logrado someter ‘Contra las cuerdas’ a los Toffes, pero lo que fallaba, era el tiro a gol, pues Arsenal, escaseaba de éstos, además su mala puntería, hacía que todo siguiera igualado a cero. Pero el fútbol, nos tenía preparado algo que demuestra que nada está escrito.

Al cuarto de hora para el pitido final, sucedía la tragedia para los locales. Richarlison, recibía un trazo largo, y con buenos movimientos, se desprendía del lateral izquierdo, quedaba de lado frente a la portería, que sin pensarlo remataba. Leno intervenía en el balón, pero tras un error, la pelota le pasaba entre las piernas, y el balón se iba al fondo de las redes. Cerca de 10 del final, el Everton ya lo ganaba con autogol de Bernd Leno.

Hasta el último minuto, Arsenal lo intentó y lo intentó, y a pesar de tener acorralados a los Azules, no lograban romper la telaraña defensiva que los visitantes habían construido en los minutos finales, y así, terminaba el encuentro. Everton lograba una importante victoria en el Emirates, que serviría para seguirse encaminando a puestos europeos después de muchos años.

Everton también, lograba romper el invicto de 24 partidos sin ganar a los Rojiblancos en su hogar, y así, después de temporadas y temporadas, Ancelotti seguía rompiendo records y maldiciones. Además, le habían ganado los dos partidos en Premier, algo que nunca había pasado, y demostraba lo importante que se ha convertido el equipo de la mano del técnico italiano.