
Por: Axel Petlacalco
Tras ser derrotados el día de ayer por pizarra de 4-2 ante los Rays de Tampa y con esto consumar una dolorosa “barrida” ante su rival de división, los Yankees de Nueva York cayeron a un récord negativo de 5-10, su peor inicio desde 1997.
Si bien es cierto que la campaña apenas comienza y queda un mundo por delante, al día de hoy, los neoyorquinos son el último lugar de su división y el equipo que menos victorias registra en la Liga Americana.
El flojo inicio, combinado con muchos factores como la falta de refuerzos “bomba” y sobre todo las constantes eliminaciones en postemporada que han provocado una sequía de casi 12 años sin ser campeones, ya comienza a desesperar a la afición.
Inclusive, el pasado viernes en el primer duelo ante Tampa, los fans que se hicieron presentes en el Yankee Stadium comenzaron a arrojar pelotas y otros objetos cuando su equipo se perfilaba a sufrir una derrota más ante el mismo rival que los dejó fuera en la Serie divisional del año pasado.
A pesar del poderío ofensivo que supondría su roster, los Yankees ocupan los últimos lugares en varios departamentos de ofensiva como el promedio de bateo, carreras anotadas, porcentaje de embazarse, etc.
No cabe duda que hombres importantes a la ofensiva como Giancarlo Stanton, Aaron Judge, Gleyber Torres y Gary Sánchez han quedado a deber. Este último, inclusive salió lesionado el fin de semana. En contraparte, los lanzadores estelares Gerrit Cole y Corey Kluber parecen ser de lo poco rescatable en este turbio inicio, aunque no ha sido suficiente.
Ante ello, el Gerente General Brian Cashman admitió que el equipo ha tenido un comienzo «realmente decepcionante», pero que está exudando paciencia con la plantilla y cuerpo técnico. De modo que mantiene la calma y espera que la novena mejore a la brevedad posible.
La última vez que Nueva York se quedó sin postemporada fue en 2016, en aquel año culminaron en cuarto lugar de su división con un récord de 84-78.
