La semana pasada el presidente de Francia Emmanuel Macron anunció que cerraría fronteras por un mes de nuevo, esto con la intensión de disminuir el número de contagios y muertes por la pandemia de COVID-19, y dentro de todos los sectores que se ven afectados por esta medida regulatoria, el deporte, en especial el Abierto de Francia se verá aplazado una semana, teniendo como inicio el 30 de mayo, pero según autoridades, se podrá contar con aficionados y espectadores presentes.
El comité organizador dejo en claro que no es económicamente viable realizar el torneo sin audiencia por lo que se tomó la decisión de aplazar el torneo para poder contar con público y recaudar más mediante la venta de entradas, pues ahora son la modalidad de juegos nocturnos se espera que la asistencia crezca considerablemente.
El atrasó del mítico torneo francés afectará en buena parte a las demás fechas de tenis sobre césped, especialmente por el pequeño intervalo que tendrían con el inicio de Juegos Olímpicos en Tokio.
