Hoy hace 5 años murió Johan Cruyff, uno de los más emblemáticos jugadores en la historia del Fútbol, considerado un revolucionario de este deporte y que hasta la fecha sigue su esencia presente en el terreno de juego.

Considerado como el mejor jugador de Europa, Johan aportó al fútbol un estilo que, con los años y gracias a su entendimiento en el césped, fue nombrado como “Cruyffismo”. A continuación, analizaremos un poco de su pasado que fue la base principal de esta ideología futbolística.

AJAX
Cruyff debutó el 15 de noviembre de 1964 con el Ajax a la edad de 17 años y con el gol que todo jugador desea anotar en su primera aparición como profesional, el inicio perfecto de lo que sería una carrera extraordinaria en Europa.

El “tulipán de oro” tuvo un crecimiento paulatino con el cuadro de Ámsterdam y con el paso de los años fue el líder del equipo, gracias a su personalidad y liderazgo dentro de cancha aunado a una extraordinaria condición para practicar fútbol; esto dio como resultado una hegemonía en el viejo continente y así lograr su posicionamiento en el mapa en lo que fue la época dorada del cuadro holandés.

En sus 2 etapas con el Ajax consiguió 8 Títulos de Liga, 5 Copas de Holanda, 3 Copas de Europa, 1 Supercopa de Europa y 1 Copa Intercontinental

FÚTBOL TOTAL
Pero los títulos solo forman parte de los resultados obtenidos y no hablan de lo mucho que fue su aportación a este deporte.

Si hablamos de polivalencia en el fútbol, el perfecto ejemplo es nombrar al jugador quién funge como estandarte del Fútbol Total, un sistema de juego establecido en el Ajax de Rinus Michels y, a posteriori, fue pulido y perfeccionado por el mismo Cruyff como jugador y entrenador. Dicho sistema empleaba la rotación de jugadores para cubrir las diferentes zonas de la cancha con el fin de mantener la estructura de la plantilla en el terreno de juego, sin la dependencia de uno de ellos.

En aquella época fue un cambio táctico radical y lejano al tradicional juego en conjunto, lo que daba como resultado una evolución inesperada pero elegante en donde resaltaba un juego más vertical y entre líneas difícil de contener. Este estilo de juego fue la base de lo que hoy conocemos como el fútbol moderno.

Esta técnica fue plasmada por Cruyff y Michels en la selección holandesa en el año de 1974 en donde la posesión del balón, presión y juego entre líneas los llevó a la final del mundial de ese mismo año que, de manera inesperada, les fue arrebatado el título por los Teutones. Considerados los campeones del pueblo y recibieron el mítico apodo de “La Naranja Mecánica”.

HABILIDADES
Johan Cruyff es considerado como un jugador que estaba adelantado a su época, su manera de pensar dentro y fuera del terreno de juego parecía demostrar que siempre estaba un paso al frente.

En su consolidación podemos hablar de un jugador que podía jugar en todas las posiciones salvo la portería, claro está. El control y la conducción del esférico le permitían tener mayores opciones de orquestar jugadas, aunado a su repentino cambio de velocidad. También manejaba de gran manera el juego aéreo regalándonos diferentes goles de cabeza, así como una gran visión de campo, sin lugar a duda estas cualidades en conjunto lo hacían ser un jugador completo.

Y es que el holandés muchas veces mostró su calidad con pinceladas artísticas, como su recorte hacía dentro dejando sin opciones a su marcador visto por primera vez en el mundial del 74 con las miles miradas atónitas de los aficionados y posteriormente reconocido como el “regate de Cruyff” o el penal marcado en colaboración con Jesper Olsen que dejaba atónito a los jugadores del Helmond Sport y no olvidar esas largas conducciones desde media cancha quitándose a contrarios y culminando casi siempre en goles o asistencias.

BARCELONA
En 1973 se habló de una negociación entre el Ajax y Real Madrid por los servicios del jugador holandés y, lo que comenzó por un traspaso a la entidad merengue terminó por consolidarse en un traspaso al club Barcelona, esto significó un antes y un después en la historia del fútbol catalán.

En aquellos años el equipo Culé no era lo que hoy conocemos, pasaba por una de sus peores rachas desde su creación y llegaba el, en ese entonces, ganador del balón de oro. La anécdota es simple, la dirección del equipo cambió completamente y lograron obtener el título de liga de la temporada 1973-74, así como la Copa del Rey de la 77-78.
Pero su gran aporte llegó cuando fue el entrenador del equipo consagrándose con 4 títulos de liga, 1 Copa del Rey, 3 Supercopas de España y 3 títulos internacionales, entre ellos, su primer Copa de Europa en la 91-92. A pesar de todos los títulos mencionados, Cruyff dejó algo mucho más importante y de gran valor a las arcas catalanas que fue esa filosofía inyectada en el ADN Culé que sigue presente y empleada anteriormente por grandes exponentes como Frank Rijkaard y Pep Guardiola.

PALMARÉS
Como jugador el holandés lo ganó todo en Holanda y España: 10 Títulos de Liga, 7 Copas nacionales y 5 Copas Internacionales. Así como premios individuales: 3 Balones de Oro, Máximo goleador de Europa y Holanda en 1967 y 1972 respectivamente, mejor Jugador de Holanda en 5 ocasiones, entre otras.
Como entrenador se recuerdan 4 Títulos de liga, 3 Copas nacionales, 3 Supercopas nacionales, así como 4 títulos internacionales.

No importa el paso de los años o el desceso de tan importante jugador, su legado permanece más vivo que nunca y lo será así por mucho tiempo